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Hipotecas privadas: mucho cuidado

La hipoteca que todo el mundo conoce es un préstamo hipotecario garantizado por una hipoteca sobre un bien inmueble, normalmente una vivienda, concedido por una entidad financiera debidamente regulada por el Banco de España.

Sin embargo hay otro tipo de hipotecas, concedidas por empresas o personas físicas, no inscritas en el Banco de España: las hipotecas privadas. Estos prestamistas privados tienen que estar registrados en la web de Consumo, que está aún en construcción.

El prestamista privado siempre ha existido; cuando se le debía dinero se le llamaba “usurero”, pero cuando se le necesitaba era un “amigo”. Acudir a un prestamista privado es un riesgo financiero considerable; no es nada recomendable utilizar este tipo de financiación sin el asesoramiento de un experto independiente.

Hasta hace unos años este tipo de actividad no estaba regulada, y esta alegalidad provocaba situaciones dramáticas a familias desesperadas o, simplemente, ignorantes de lo que firmaban. Básicamente, se perdía la casa sin poder hacer frente a la hipoteca y sus intereses. Afortunadamente ya tenemos una normativa que regula el capital privado y las empresas de reunificación de deudas, si bien muy mejorable: La Ley 2/2009.

Veamos lo que ha pasado a estas familias, que han perdido su casa al acudir a hipotecas privadas:

Acudían a una empresa de reunificación, cuya profesionalidad brillaba por su ausencia; eran habituales las franquicias en las que los franquiciados no tenían ni la mínima formación financiera exigible. Normalmente eran situaciones imposibles, en las que la casa estaba embargada por impagos de préstamos personales y otras deudas, o se debían recibos de la hipoteca y la ejecución era inminente. Sin embargo algunos casos eran familias que se habían sobreendeudado pero su situación era reconducible vía reunificación bancaria.

Este chiringuito de servicios hipotecarios le aconsejaba al cliente que contratara una hipoteca privada, a un tipo de interés no inferior al 20% ya  devolver en 6 meses o 1 año. Si, has leído bien. Este tipo de prestamistas solo suele financiar un 50% de la tasación, si bien en tiempos de bonanza podían llegar a un 80%.

Para una hipoteca de 200.000 euros, los intereses a pagar al cabo de un año eran de unos 40.000 euros, a los que se sumaban gastos de constitución, comisiones de apertura y honorarios. Un 5% más, como poco; es decir, otros 10.000 euros.

Al cabo del año la familia debía pagar al prestamista privado 250.000 euros o perdía la casa. Supuestamente la empresa de reunificación de deudas tramitaba una nueva reunificación, esta vez con una entidad financiera (ya no habían impagos aparte de la hipoteca privada). Con suerte, la familia obtenía esta nueva hipoteca, con unos gastos adicionales de otro 5% o más.

Al final del proceso, el resultado era:

  • El “bueno”, había reunificado deudas con impagos, de un total de 200.000 euros, y ahora debía 260.000 euros, a pagar en 30 o 40 años.
  • El “malo”, que era perder la casa. Esto ocurría si ninguna entidad financiera aceptaba la nueva hipoteca proveniente del capital privado. En los momentos del boom era relativamente fácil refinanciar este tipo de hipotecas privadas; pero un día los bancos empezaron a dejar de aceptar este tipo de operaciones y muchas familias fueron perdiendo sus casas.

¿Cuando me conviene acudir al capital privado?

Si se es una familia, casi nunca. Si se empieza a impagar, lo importante es intentar negociar con el banco que tiene nuestra hipoteca.

En segundo lugar, y antes de que la situación sea de impago generalizado, reunificar deudas con una entidad financiera (sin pasar por el capital privado).

La familia normal, nunca debe acudir al capital privado sola; tiene que ir con su abogado o economista de cabecera, que estudiará si realmente la hipoteca privada es parte de la solución, o es un problema añadido al sobreendeudamiento.

Una cosa es reunificar deudas con un banco (contratando los servicios de un intermediario financiero que cumpla la Ley 2/2009 o acudiendo directamente a las entidades financieras) y otra con un prestamista privado: lo uno puede ser una solución, lo segundo, un grave problema que le llevará a perder la vivienda con mucha probabilidad.

La inseguridad jurídica de la fiscalidad de la vivienda habitual

Si has comprado una vivienda en el año 2011, ningún asesor fiscal puede decirte si podrás o no descontarte en el IPRF cantidad alguna en concepto de deducción por adquisición de vivienda habitual. Sí, has leído bien. Nadie sabe cómo acabará la fiscalidad de la vivienda este año 2011.

A inicios del año 2011 la deducción por adquisición de vivienda habitual cambió, para los que compraran casa a partir del 1 de enero. Para los que ya se desgravaban una hipoteca antes, la cosa seguía igual. Por tanto, teníamos dos tipos de contribuyentes:

  • Los que compraron antes del 2011, que en este año podrían (y podrán) deducirse un  15% de las cantidades destinadas a comprar una vivienda habitual, con un límite de 9.040 euros.
  • Los que compraron una vivienda habitual este 2011, que según su base imponible podrían o no deducirse cantidades en el IRPF; los que cobran menos de 17.707 euros, pueden deducirse un 15% del total. De esta cantidad hasta una base imponible de 24.170 euros, la deducción se reduce cuanto más se gana. Y a partir de 24.107 euros, no hay deducción aplicable.

Y ahora viene el PP y, entre sus medidas, nos anuncia que si gana restaurará la deducción por adquisición de vivienda habitual en los términos anteriores; incluso deja la puerta abierta a aumentar su cuantía. Y llega la pregunta clave: esta nueva reforma, ¿será aplicable en el 2011 o a partir del 2012?

Los expertos en fiscalidad que he consultado no lo tienen nada claro. Parece que sí sería posible que se cambiara nuevamente la normativa del IRPF antes de terminar el año; lo que está claro es que sería un auténtico precedente de inseguridad jurídica fiscal. Hay gente que tomó decisiones de compra en base a una normativa que podría cambiarse de repente. Preocupante, como mínimo. Si se cambiara, los dos tipos de contribuyentes pasarían, en principio, a uno, que se podría deducir, imaginamos, un 15% con los mismos límites.

Si esta ida y vuelta de la deducción ya es preocupante, no lo es menos la tributación del IVA. Primero pasa del 7 al 8% el IVA de la obra nueva. El 19 de agosto de este año se decide bajar transitoriamente al 4%, hasta el 31 de diciembre.

Unas familias pagaron 8.000 euros más que otras, por comprarse la misma casa de 200.000 euros; la diferencia: comprar antes o después del 19 de agosto. Impresentable cambio, éste del PSOE. Y el PP pretende mantener un incomprensible IVA superreducido al 4%, durante un tiempo indeterminado.

Y si ello ya fuera suficiente festival del humor fiscal, tenemos la vivienda usada, que tributa por Impuesto de Transmisiones, entre el 7 y el 8%, según decide la CC.AA., al ser un tributo cedido. ¿Es lógico primar la compra de viviendas nuevas a las usadas? No, pero actualmente es así.

La vivienda digna es un derecho constitucional, atenuado pero constitucional. Jugar con su fiscalidad es cuanto menos temerario e injusto. De lo que se trata es de facilitar el acceso a ella, en propiedad o en alquiler, sin beneficiar injustamente a colectivos que no lo necesitan en absoluto. Lamentablemente, cada 4 años damos bandazos legislativos, y así no se genera confianza. A ver si aprendemos de la política oriental, que planifica a décadas vista.

¿Cómo obtener un Crédito?

Pues a todos nos ha faltado dinero alguna vez. Quien me lo niegue, quisiera que crea que algún día seguramente necesitará más de lo que tiene en sus bolsillos y cuentas corrientes. Por esta razón se han inventado los créditos, así como también los préstamos.

Antes de empezar a hablar de las formas de obtención de créditos, es importante saber que a pesar de que en muchas oportunidades se hable indistintamente de Créditos y Préstamos, en realidad se trata de contratos diferentes. En este sentido, los créditos, mediante un contrato bancario, el cliente puede ir disponiendo del dinero facilitado por la entidad de crédito a medida que lo vaya necesitando. En cambio, cuando hablamos de préstamos, el cliente recibe el dinero de una sola vez, al inicio del contrato, obligándose a su devolución en los plazos e importes preestablecidos en el plan de amortización.

Ahora bien nos preguntamos, ¿cómo conseguir un crédito?

Sabiendo que las formas de hacernos de un crédito son variadas y que no tiene grandes complicaciones, debemos estar atentos a la existencia de ciertos requisitos a cumplir para que la entidad bancaria o de crédito pueda otorgarlo, quien será la que decide si nos otorga o no el dinero.

Es normal, según los requerimiento generales que se solicitan, que la entidad bancaria estudie la situación de cada cliente antes de conceder un crédito, con lo cual evaluará aspectos como:

Tras analizar esto, se evalúa lo siguiente:

  • Monto solicitado
  • Estabilidad de ingresos
  • Cumplimiento de periodicidad de nuestros ingresos

Con esto sobre la mesa, se determinará la cantidad de dinero, plazo y tasa que tendrá nuestro crédito. Es decir que, aunque el cliente cumpla con los requisitos, la entidad será quien decida a quien le prestará o no el dinero.

Pero también nos olvidábamos de algo. Debemos ver para qué es nuestro crédito. Es decir, no será lo mismo lo que se nos requiera en caso de querer un crédito hipotecario o un crédito para el consumo. En este sentido, estos últimos no serán gran problema a la hora de conseguir financiación.

¿Cómo conseguir crédito en los tiempos que corren?

Aunque la fórmula de contratar un crédito para consumo era la más usada, es importante saber que tranquilamente se puede recargar o ampliar la hipoteca para disponer de efectivo a un menor precio, debido que el tipo de interés hipotecario es menor que el de los créditos al consumo y ni hablar de los famosos créditos rápidos.

Si esto no le convence, puede optar por los créditos rápidos, que permiten obtener dinero en poco tiempo y con casi nada de trámites o requisitos. Eso si, los tipos de interés rondarían o superarían el 20%. Dinero fácil pero muy caro, digamos que la TAE es excesiva.

Por último, si aún no está conforme, puede hacerse de dinero con la financiación de las tarjetas de crédito. Aunque si el objetivo es palear la crisis, no olvidemos que el empeño de materias primas (oro, plata, joyas, etc) es de gran ayuda porque mantienen e incluso aumentan su valor.

¿Conviene adelantar el pago de la Hipoteca?

Ante la compra de un piso, la mayoría de las veces caeremos en las manos de los bancos y sus hipotecas para poder hacernos del dinero necesario. Sin embargo, hay formas de hacer que la carga de cuotas y los años de deudores no se hagan tan pesados y esto es, ponerse metas de pago anticipado. Así, si planeamos en que una de las metas dele año es pagar por lo menos tres mensualidades extras del crédito hipotecario; podremos reducir el plazo un tiempo y ahorrar un montón en intereses.

Al pasar los años vemos que el saldo ha disminuido relativamente poco, ya que un gran porcentaje del pago que efectúa se va a intereses. Entonces, surge esta maravillosa idea de apurar el pago mediante aportaciones directas a capital, ya que no queremos vivir pagando un crédito por 20 años más.

Todo lo que podamos abonar a nuestras deudas nos va liberando poco a poco de ellas. Más que nada en un crédito hipotecario dado que, con el sistema francés al principio se pagan casi puros intereses, muy poco a capital, por esta razón el saldo disminuye poco.

Es precisamente por esa razón que, durante esos primeros años, cualquier pequeño abono a capital puede ayudarnos a reducir el plazo de manera significativa (incluso años enteros).

Pongamos un pequeño ejemplo de que pagamos de hipoteca 800 euros al mes, de los cuales 200 euros son para capital y 600 son intereses. Si de repente, bajo este escenario, uno abona 2,000 euros extras directo a capital, uno probablemente nos estemos sacando aproximadamente un año de plazo, ahorrándonos cerca de 7,000 euros en intereses.

Claro, el ejemplo es burdo y seco, pero cada uno puede usar la calculadora de hipotecas, o cualquier comparador bancario que permita realizar pagos anticipados, para poder darse una idea del ahorro si uno ve la tabla de amortización del mismo.

Lo importante es destacar que esto aplica, sobre todo, en los primeros años del crédito, cuando uno abona cada cuota una porción de capital muy pequeña. De nada sirve hacerlo en los últimos años porque ya nos cobraron los intereses por anticipado, y solo nos queda devolver el capital.

Para lograr esto, que no es tarea fácil, uno debe proponerse un plan financiero de manera integral y no de forma aislada. A lo que vamos es que destinar todos nuestros excedentes a una sola meta puede no ser una decisión acertada. No debemos olvidarnos de las deudas de corto plazo (como tarjetas de crédito) que conviene más pagarlas primero porque aplican una tasa de interés usurera ante la demora. Asimismo, podremos destinar dinero a nuestro retiro, no olvidemos que tenemos que vivir varios años más después de jubilarnos.

Si bien somos nosotros los que elegimos a que darle prioridad, tenemos que tomar una decisión informada, después de considerar todas las posibles metas importantes incluyendo el retiro, educación de los hijos, entre otras cuestiones, dado que las finanzas personales son sólo una herramienta para dirigir nuestro dinero hacia lo que es más importante para nosotros.

Reforma hipotecaria, tímida pero en la buena dirección

Llevo tiempo defendiendo la necesidad de reformar el marco jurídico hipotecario para evitar situaciones de exclusión social de las familias que no pueden hacer frente al préstamo hipotecario. No se trata de ser populista, se trata de buscar un equilibrio entre el poder de la banca y el ciudadano.

Los bancos prestan dinero a los clientes para que puedan adquirir una vivienda, a cambio de un interés y que les devuelvan su capital. Hacen una función social y económica indudable. Las leyes no deben perjudicar el derecho a recobrar los préstamos, pero tampoco fomentar que los analistas de riesgo concedan hipotecas con un riesgo excesivo.

Con el sistema actual, pocos me negaran que las cosas no han ido bien. Las entidades financieras españolas han dejado hipotecas subprime, han permitido el aumento de los precios de la vivienda (con el beneplácito de las tasadoras amigas) y han destinado demasiados recursos al ladrillo en detrimento de otros proyectos empresariales con mayor capacidad de generar riqueza.

Y los errores se deben pagar, si queremos una economía eficiente con unos bancos que acierten en la evaluación de riesgos y en la selección de los proyectos a los que destinan los recursos de los ahorradores. Lo que es del todo indefendible es que se pagaran bonos a los directivos por crecer en volumen de préstamos concedidos y no por la calidad de éstos.

La consigna parecía ser crecer a toda costa, el ladrillo siempre aumenta de valor, si el cliente no nos paga que venda y le damos la hipoteca a otro, o nos quedamos la casa, un activo inmejorable. Lo que no sería una buena señal al mercado es que ahora que la crisis ha demostrado que su estrategia era nefasta, además se les premie con dinero de los contribuyentes para que no quiebren y con prebendas como adjudicarse las casas por el 50% y seguir embargando bienes y nóminas a las familias en la calle.

Las medidas que ha aprobado este viernes el Consejo de Ministros van en la buena dirección, pero se quedan cortas, a mi modo de ver.

Aumento del salario inembargable

Aumentan el salario inembargable en caso de impagos hipotecarios, pasando a ser el primer tramo de 960 euros intocables. Se añade un 30% por cada miembro de la familia sin ingresos o que sean inferiores al Salario Mínimo Interprofesional. Una medida adecuada, que busca evitar la exclusión social de las familias que han perdido su vivienda y siguen debiendo dinero al banco. Desde el punto de vista social su idoneidad está clara, pero también económicamente hablando. De nada ayuda a la economía tener indigentes con deudas bancarias, que no pueden consumir ni trabajar fuera de la economía sumergida.

Adicae, que califica estas reformas de indignantes, pone un reparo muy importante a esta medida: los avalistas. Para estos padres que avalaron a su hijo, no se aumenta sus ingresos inembargables. Lo que hará el banco es ir contra los avalistas en lugar de contra los titulares de la hipoteca, y lo puede hacer.

Nada dice tampoco de los autónomos, no limitando sus ingresos embargables. Como siempre, el eterno olvidado.

Reformas en la subasta de la vivienda

Lo de la adjudicación por el 50% de su valor si no hay postores era de juzgado de guardia. El Gobierno ha aumentado al 60% el valor mínimo de esta adjudicación. Sigue siendo insuficiente para evitar el riesgo moral que tienen los bancos de conceder hipotecas con tasaciones abultadas y porcentajes elevados. Un 80% sería una medida atrevida, que realmente cambiaría algo. Lo único que es bueno es que marca el camino a seguir para introducir justicia en el sistema. Ahora somos los ciudadanos los que tenemos que presionar, los partidos dependen demasiado de la financiación bancaria para atreverse a desafiarla en exceso.

Se pretende incentivar la participación de más ciudadanos en las subastas, para hacerlas más competitivas (y permitir precios más altos de subasta), mediante la disminución del depósito que se tiene que aportar antes de la subasta para poder participar en ella.

Esta fianza pasa del 30% al 20% del valor del bien subastado. Igual que la anterior medida, va en la buena dirección pero no arregla el problema: las subastas no garantizan una participación suficiente para que los precios sean competitivos. El sistema de subastas debería modificarse de arriba a abajo, no con medidas puntuales.

¿Solucionarán los problemas de las familias hipotecadas, estas medidas?

En absoluto. No se ataca el problema en su inicio, tratar de ayudar a evitar más ejecuciones hipotecarias. La gente seguirá perdiendo sus casas y debiendo dinero a los bancos en muchos casos. Pocos incentivos se han introducido aún en el sistema hipotecario para evitar los mismos errores de la banca que nos han llevado a esta situación. Me temo que sólo la presión popular puede convencer a los políticos de que falta mucho camino por recorrer.

¿Cómo nos afectará la subida de tipos del BCE?

Es un secreto a voces que en su reunión de esta semana el BCE subirá los tipos de interés de la zona Euro, seguramente un cuarto de punto pasando del 1,25% al 1,50%, aunque hay algunos analistas que vaticinan que la subida puede ser aún mayor llegando, incluso, al medio punto, dejando, entonces, el precio oficial del dinero en el 1,75%.

Pero, ¿cómo nos afectará esta subida a los ciudadanos? Seguir leyendo ¿Cómo nos afectará la subida de tipos del BCE?…

¿Cómo lograr pagar el alquiler?

Muchas cosas que suceden durante el día como ser el tráfico de las horas pico, la carga de trabajo y cambios en el estilo de vida, así como el matrimonio o el nacimiento de un hijo, pueden llevarnos a tratar de buscar una nueva casa.

Entonces aparece el momento en que tenemos que buscar un nuevo hogar, y esto genera nervios y mayores problemas, pero que debemos tomarlo con calma. En este sentido, tenemos que saber que suele suceder que una vez en tu nuevo hogar, descubramos que podamos llegar a pagar más de lo que realmente podamos. Cuando decimos esto, hacemos alusión a los que abonan un alquiler, no tanto a las hipotecas, porque en definitiva, estamos pagando algo propio.

Para que nada de esto suceda, debemos asegurarnos que el pago del alquiler no exceda el 33% del ingreso mensual total, pues de lo contrario, te verás en dificultades para hacer frente a la obligación, y al resto de las obligaciones. Por algo los créditos hipotecarios calculan la cuota con un porcentaje similar, ¿no?

Claramente, el valor de las rentas depende de tres factores:

  • Espacio en metros cuadrados
  • Ubicación
  • Transporte aledaños

Por esta razón es que podemos encontrar rentas de pisos muy altos o muy bajos, y también intermedios, dada la combinación de estos 3 factores principales, lo que no quita que existan otros que aumenten el valor, como la antigüedad del inmueble.

La razón para determinar el 33% como el número ideal para alquilar, proviene de que los bancos y las instituciones que ofrecen créditos hipotecarios requieren pagos de esa proporción de los ingresos totales: se trata de un cálculo diseñado para que el gasto en vivienda no sea excesivo y no limite el poder de compra.

Asimismo, para poder hacer frente a la renta, debemos tener en cuenta en la clasificación de los tipos de vivienda y los segmentos salariales, pues si tus ingresos son medianos no tendrás oportunidad de cubrir con la renta de una casa residencial cuyo valor sea enorme.

¿Cómo evitar que el alquiler nos sofoque?

Bien, si en un principio destinamos cerca de 30% del ingreso al pago del alquiler, y estamos buscando evitar la asfixia, se recomienda:

  • En el caso de tener ingresos flexibles, debemos realizar un arduo presupuesto y administrar eficientemente.
  • Evaluar los aumentos del alquiler. Es natural que el propietario aumente la cuota de arrendamiento cada año, sin embargo, si este aumento supera a la inflación (entre 2 y 3%), es momento de buscar un nuevo hogar.
  • No pagues por lo que no necesites. Aunque sea algo muy lindo, no debemos firmar por el mantenimiento del área infantil, cuando no tenemos niños.
  • Ahorra electricidad, así como también gas y agua que son una fuga de dinero si no sabes utilizarlas y generar ahorros
  • Detectar vicios ocultos: muchos inquilinos se quejan de fallas que encuentras post-firma del contrato, lo cual lo carga con más gastos a su bolsillo.
  • A veces lo viejo, no es tan malo: casas y departamentos con más de 30 años de antigüedad tienen costos menores de arrendamiento que las viviendas nuevas, si encontramos una en buen estado, a por ella.

Contratar en sucursal o por Internet, esta es la cuestión

Una pregunta que muchas veces surge al querer contratar un determinado producto financiero es la siguiente:

¿Las mejores ofertas están en la Red o en una oficina de la entidad financiera?

¿Es más seguro contratar en persona qué a distancia?

Seguridad y rentabilidad (productos de ahorro) o coste (hipotecas, créditos y demás productos de activo) serían las dos variables a identificar a la hora de decidirnos por la contratación física o a distancia.

En cuanto a la seguridad de la contratación online, se puede decir que es tan segura como la personal en sucursal, siempre que no cometamos algunos de los errores típicos del novato en la Red, tales como:

  • Pinchar en un enlace que supuestamente nos manda a la web del banco; nunca acceder a los sites bancarios pinchando en un enlace. O bien se teclea directamente la URL en el navegador o se tiene en favoritos la dirección.
  • Dar las coordenadas o contraseñas de nuestras cuentas por teléfono o por email. El banco nunca se pone en contacto por estos medios para solicitarnos códigos personales.

Seguridad online

La operativa bancaria, si no se cometen errores o se cae en estafas, es muy segura. Contratar una cuenta corriente online o en sucursal es exactamente igual de seguro, por poner un ejemplo.

De todos modos hay que decir que hay pocos productos financieros que se puedan contratar en su totalidad directamente por Internet, sin tener que acabar pasando por una sucursal o firmando documentos que se nos remiten pos correo postal.

Los préstamos hipotecarios se pueden solicitar online, pero hay que remitir la documentación, firmar documentos y acudir a firmar ante notario. Su contratación a distancia, por tanto, no es posible más allá de tener una aprobación previa del expediente.

En cuanto a depósitos y cuentas corrientes pasa un poco lo mismo, si bien en ocasiones es posible contratar una cuenta online o un depósito a a plazo si ya se es cliente del banco.

Las tarjetas de crédito se pueden contratar en entidades financieras sin necesidad de abrir una nueva cuenta corriente, domiciliando el pago en una que ya tengamos contratada. Sin embargo, siempre acabamos teniendo que mandar un documento firmado.

Rentabilidad o coste: ¿mejor a distancia o en sucursal?

En cuanto a la rentabilidad o coste, depende mucho del tipo de producto financiero y el momento en que nos encontremos. Del momento ya que si hay necesidad de vender productos de ahorro, por ejemplo lo que pasa ahora, se encontrarán muy buenas ofertas tanto en las webs como en las oficinas de los bancos.

Si no hay interés en determinado producto, como ocurre ahora con las hipotecas, las ofertas que podamos encontrar utilizando los comparadores hipotecarios tampoco serán definitivas, ya que muchas veces no nos aprobarán ni la mejor hipoteca ni una peor, al final

Con los depósitos a plazo fijo pasa algo muy curioso. Dejando de lado la guerra de depósitos, muchas entidades ofrecen mejores tipos de interés si se acude a sucursal que los que ofrecen en sus webs. Una de las razones es que huyen de los “subasteros de rentabilidad“, aquellas personas que mueven sus ahorros de banco en banco contratando los mejores depósitos de cada momento.

Los subasteros no gustan porque no son un tipo de cliente rentable; rentabiliza sus ahorros sin contratar otros productos adicionales que incrementen el margen comercial. Y a este juego los bancos nacionales no saben jugar. Y yo creo que tendrán que aprender nuevas reglas; si sobra un 30% de las sucursales de cajas y otros tantos de bancos, como dicen los expertos, la banca tendrá que aprender a ganar menos de más gente, en lugar de mucho de menos. Y ello pasará por captar subasteros y sacarles un margen pequeño a muchos de ellos.

Los depósitos comercializados online suelen ser los más atractivos, al menos a prori. Pero hay ofertas ocultas en los cajones de los directores de oficina.

En cuanto a las hipotecas, comprara ofertas online y en oficina tiene un problema: en la web nos ofrecen las mejores hipotecas posibles para el cliente perfecto. Los verdaderos precios hipotecarios los tenemos que descubrir acudiendo a la oficina.

Para el cliente solvente, con contrato indefinido, ahorros importantes y posibilidad de avalistas o dobles garantías las mejores ofertas están en la Red.

Para uno que necesita una hipoteca 100% más gastos, la cosa se complica mucho. Encontrar ofertas para este perfil en Internet es poco habitual; muchas veces no es que las ofertas de tipos de interés no sean atractivas, es que no hay producto en absoluto. Para clientes fuera de la calificación de “solventes” de la banca, acudir a las diferentes oficinas bancarias o a un intermediario financiero es algo casi ineludible.

Por tanto, en el caso de préstamos hipotecarios, las mejores ofertas sí están online, lo que ocurre es que suelen estar orientadas a la crema del mercado, los clientes con una excepcional calificación crediticia.

¿Contratar en sucursal o por Internet? Depende. Del momento en que decidamos contratar el producto, del tipo de producto financiero y de nuestra situación económica. Lo que está claro es que el mercado cada vez ofrecerá más productos en la Red y menos en oficinas. El modelo de sucursales en todas las calles está muerto.

Pau A. Monserrat

ING Direct vs iBanesto, la batalla continúa…

Guerra de pasivo entre entidades, depósitos de alta rentabilidad, intentos del Banco de España para contener los tipos de interés fuera del umbral de rentabilidad establecido, regalos por domiciliar la nómina, devolución de un porcentaje de los recibos, en todos en ellos están ING Direct e iBanesto.

Mientras durante mucho tiempo los cañones apuntaron a la batalla entre BBVA y Santander, hoy fuera de este conflicto modelo 2011, quienes se encarnan en una feroz lucha por atraer clientes (y quitarselos directamente a la competencia) son iBanesto e ING Direct.

Veamos que nos ofrecen en productos financieros… Los depósitos (ver comparativa), tal vez, meses atrás ambas entidades no le daban tanta importancia a este segmento, y preferían las cuentas remuneradas o las nóminas, pero poco a poco se fueron metiendo de lleno en estas propuestas y mejoraron sus clásicos depósitos azules y los depósitos naranja con idénticos tipos para sus ofertas a 6 meses y 12 meses.

Sin embargo, en las últimas semanas sorprendieron con dos propuestas a largo plazo. Primero fue iBanesto con su Depósito Azul 15 a un año y 3 meses de plazo con una remuneración del 3,25% TAE. Pero los holandeses, ni lerdos ni perezosos, respondieron con una oferta a 24 meses que dependerá del importe invertido para conseguir mejores condiciones, pero que a partir de 50.000 euros paga un 3,50% TAE.

Con respecto a las cuentas. Sin lugar a dudas son sus productos más fuertes y lideran el mercado con ofertas similares, pero que intentan competir con servicios o campañas extra para ganar cuota de mercado. Hasta el momento, ambas ofrecen de las mejores cuentas remuneradas del mercado. La Cuenta Naranja ofrece un 3,30% TAE y la Cuenta Azul por tiempo limitado 3,60% TAE, después pagan un 1,50% TAE y 1,30% TAE, respectivamente.

Sin embargo es en las cuentas nómina donde pelean cada vez más fuerte. Primero ha sido ING Direct que ha lanzado dos servicios atractivos, la devolución del 2% de las compras de combustible en las estaciones GALP y ahora con el reintegro del 4% de los recibos domiciliados.

La respuesta de iBanesto ha sido efectiva mediaticamente, pero en los papeles, es mejor la propuesta naranja. La entidad online de Banesto sortea 3 pagas extra de 1.000 euros para clientes que domicilien una nómina de 800 euros de mínima.

Finalmente, lo que en la época dorada de las burbuja inmobiliaria, fue uno de sus joyas preciadas, las hipotecas han perdido terreno y las ofertas ya no se promocionan como antes. La evolución del Euribor ha obigado a los bancos a ajustar la oferta y ahora la Hipoteca Naranja como la Hipoteca Azul ya no son lo que eran.

En fin, ambas entidades siguen imitando a la competencia, pero con más detenimiento en su rival directo, azules y naranjas se enfrentan en una nueva batalla, y eso es una buena noticia para los usuarios, que podrán aprovechar las nuevas ofertas para rentabilizar su dinero.

¿Y si el BCE sube los tipos?

Las noticias sobre los tipos de interés se hacen protagonistas en estos últimos días, tomando el primer lugar de la agenda de todo analista, influenciados por la amenaza de Jean-Claude Trichet, actual gobernador del Banco Central Europeo (BCE) de una subida de tipos en abril.

¿Por qué existe la posibilidad de una subida de tipos? La situación es muy clara, cuando la inflación se encontraba en tasas bajas, la financiación barata era un símbolo europeo, pero ahora, la inflación se ha desbocado; y se necesita actuar pronto.

De todas formas, ya sabíamos que los tipos más bajos de la historia del BCE no podrían sostenerse por mucho tiempo más. En esta ocasión, no será por la recuperación económica que aún se requiere, sino porque la inflación es un problema instalado.

Pero como nada en este mundo, la aplicación de políticas económicas y monetarias afecta a la vida cotidiana y tiene efectos inmediatos sobre la economía general. Peor aún es la noticia para la economía española dado que estará afectada por mayores efectos secundarios que detallaremos seguidamente. Entre los efectos principales que ya ha detallado Jean Claude Trichet podemos apreciar el encarecimiento de las hipotecas, freno para el consumo, ingresos empresariales, creación de empleo y crecimiento.

El primer efecto, y el más lógico, es el del encarecimiento de las hipotecas, que ya se puede apreciar. Si vemos lo que ocurre en estos días, el Euríbor, indicador al cual se referencia la mayoría de hipotecas en España, ha crecido a tasa diaria alcanzando el 1,924% desde el 1,780% de ayer. Esto significa un aumento del 8% de aumento en sólo un día, tras el aviso del BCE de una posible subida de tipos de interés en abril.

Según el cálculo de analistas en finanzas, cada 50 puntos básicos de subida del Euríbor, la hipoteca eleva su precio 60 euros al mes cuando el préstamo medio sea de 150.000 euros. Aunque esto parezca poco en un principio, acto seguido, alrededor de 6 meses después cuando sea la hora de revisar la hipoteca, puede generar su gran impacto en la tasa de paro.

Otro de los efectos inmediatos de la subida de tipos del BCE, junto con un aumento de los 60 euros en la cuota hipotecaria, claramente disminuyen el poder adquisitivo de los ciudadanos. Asimismo, este recorte del bolsillo viene acompañado de subida de precios tales como la gasolina y de bienes en general.

Teniendo en cuenta que las grandes empresas subieron un 0,2% los sueldos en 2010, comparado con el 3% de crecimiento del IPC; el consumo está camino a enfriarse.

A continuación, los efectos siguientes son meras consecuencias de lo que hemos mencionado. La economía demostrará su teoría aplicada por completo y es simple el razonamiento que haremos a continuación:

Subida de tipos BCE causa aumento en la tasa de referencia Euríbor, como ya hemos visto, esto encarece las hipotecas y reduce el poder adquisitivo de la población. Acto seguido, la constante inflación merma el salario de los trabajadores que aún tienen menos dinero para comprar: caída del consumo de las familias. Tras ello, a menos consumo habrá menores ingresos en las cuentas de los empresarios, sean las grandes empresas como las PYMES.

Adicional a esto, sus ingresos se verán mermados aún más por el aumento de os precios energéticos actuales. ¿Cómo hacen las empresas para mantener la rentabilidad o al menos no perder? Reducción de costos es la respuesta, y ahí van… los parados ya será mejor no contarlos.

Y así, pretendemos levantar la economía, con baja en la demanda y beneficios empresariales, es mayor el peligro al subir los tipos que soportar la inflación, que se encuentra sobre la meta anual que es del 2% o menor.

Las medidas que aplicará el BCE a partir de abril afectarán a todos sus países miembros, pero algunos se verán más beneficiados que otros, y unos cuantos sólo empeorarían su situación, como será el caso español.

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