Publicado por Jose Trecet - 29/06/09 a las 02:06:55 pm
Uno de los malentendidos más habituales a la hora de pactar un sueldo es equivocar cantidades en bruto con cantidades en neto. En ocasiones se puede tratar de un simple error de comunicación, pero para evitar problemas posteriores a la hora de recibir la el sueldo, lo mejor es tener clara la diferencia entre salario bruto y salario neto.
Los conceptos de salario bruto y salario neto son esenciales para entender cómo está estructurada la nómina y el dinero que se cobra todos los meses. En una primera aproximación se puede definir el salario bruto como el dinero total que se paga a un trabajador antes de las retenciones y cotizaciones que deben figurar en toda nómina. El salario neto es el resultado tras estas retenciones, aunque en último término se puede definir como el dinero que efectivamente recibe el trabajador en su cuenta. Por eso mismo el sueldo bruto siempre es mayor que el neto.
El sueldo bruto es, por así decirlo, el ‘dinero de partida’ para el trabajador y en función de las retenciones y cotizaciones a las que deba someterse tendrá un determinado salario neto. Lo que muchos se preguntarán ahora es ¿cuáles son estos pagos y en que medida merman el salario? En primer lugar figuran las retenciones de IRPF, que corresponden al Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas y en segundo la cuota que se entrega a la Seguridad Social.
La retención de IRPF es, a grandes rasgos, un dinero que la Agencia Tributaria descuenta de la nómina en previsón de los impuestos que después habrá que pagar el trabajador. Si en el momento de hacer la declaración de la renta resulta que las cantidades retenidas son mayores de lo debido, Hacienda devolverá el dinero. En caso contrario, el contribuyente tendrá que abonar la cantidad que le corresponda. El porcentaje que se retiene depende del salario bruto que se perciba y de la situación personal de cada empleado (soltero, casado, con hijos…). La página Agencia Tributaria dispone de una sección específica donde trata este tema e informa de las retenciones que deben practicarse a cada empleado y de un programa de ayuda para calcularlas.
Las cotizaciones o cuotas a la Seguridad Social también merman el sueldo bruto. Su cuantía depende de la situación contractual del trabajador y del tipo de trabajo (en este enlace puedes consultar las tablas de la Seguridad Social). Estas aportaciones se dividen entre el trabajador y la empresa y el porcentaje que debe pagar cada uno se establece en los Presupuestos Generales del Estado vigentes para ese ejercio.
Una vez se resta al salario bruto la retención de IRPF y las cotizaciones se obtiene el salario neto, que es lo que efectivamente ingresará cada trabajador en su nómina.
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