Publicado por admin - 27/01/10 a las 12:01:44 pm
El pasado 23 de diciembre el Senado en pleno pedía al Gobierno que eliminase la clausula de suelo de las hipotecas y muchos de los afectados se congratulaban ante el ahorro que esta medida podría suponer para sus hipotecas. Sin embargo, cuatro meses después la realidad es bien distinta y poco o nada se ha hecho al respecto.
Al final, la recomendación del Senado se quedó en ‘aguas de borraja’ y la claúsula suelo de las hipotecas sigue siendo legal a todas luces, aunque pueda considerarse abusiva. Desde Gurus Blog explican perfectamente la cuestión, que se resumen en una falta de doctrina, norma o jurisprudencia clara. Así, por una parte, el Senado ya expresó su deseo de eliminarla, en tanto que desde Adicae, la asociación de usuarios de bancos, cajas de ahorros y seguros, insisten en su ilegalidad, una postura que también apoyan desde Facua al considerarlas abusivas.
Sin embargo, desde el Banco de España no están de acuerdo y aseguran que si esta clausula de suelo aparece en el contrato es válida, y que es el usuario quien debe vigilar lo que firma, e instan a acudir a los tribunales a quienes consideren este suelo hipotecario como abusivo.
Evidentemene, el cliente es que está en medio de esta división de opiniones y quien sufre las consecuencias de estas clausula de suelo. Seguramente nadie sujeto a un tipo de interés mínimo en su hipoteca esté conforme con esta situación, aunque por fortuna existen formas para tratar de revertirla.
El primer paso siempre debe ser amistoso. Es decir, acudir al banco y solicitar que eliminen la clausula -amenazar con un cambio de banco puede dar resultado-. En caso de que se nieguen habrá que presentar una reclamación formal al propio banco solicitando que la quiten por ser formal al propio banco.
El siguiente pasosería acudir a la dirección general de consumo o el organismo competente en dicha materia en la Comunidad Autónoma correspondiente y realizar allí una reclamación para que haga de mediador. El problema es que se trata de un proceso de arbitraje no vinculante y después el banco podrá o no hacer caso.
La última vía es la más dura: acudir a los tribunales. Como es lógico se trata de la solución más drástica, costosa en muchos casos y estresante. Lo que se buscaría es que cesae la cláusula por considerarse abusiva. En este caso no hay ninguna ventaja para el usuario, salvo que si un tribunal considerase el suelo de la hipoteca abusivo podría sentar precedente y terminar con una práctica más que cuestionable desde un punto de vista moral.
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