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Archivos del mes septiembre, 2010

Diez errores financieros que debemos evitar

El camino hacia una correcta gestión de nuestras finanzas personales está plagado de trampas y de hecho, no es raro aprender por medio de la estrategia de ensayo error. Sin embargo, siempre viene bien que alguien nos cuente cuáles son los fallos más comunes para estar prevenidos o simplemente saber si estamos cometiendo alguno de ellos -suele ser lo habitual-.

Desde Estados Unidos nos llega un interesante listado de los diez errores financieros que debemos evitarpublicado por The New York Times pero obra de Jerry Miccolis, co autor del libre “Asset Allocation for Dummies”. Lo mejor de esta propuesta es que no está tan enfocado a personas que se plantean invertir, sino a quienes ya lo están haciendo -independientemente del nivel de conocimientos- pero que sin darse cuenta cometen fallos que pueden afectar a sus resultados.

Las diez propuestas de Miccolis son las siguientes:

  1. Subestimar la importancia del Asset Allocation:una correcta distribución de los activos financieros es en realidad la base de todo sistema de inversión, pero también es algo que requiere bastante tiempo. Al final, casi siempre resulta más sencillo invertir de forma menos disciplinada según las acciones o activos que más nos llamen la atención y pensar que así ya estamos haciendo una buena distribución. Gran error, ya si bien sí diversificamos riesgo, la asset allocation es mucho más que eso.
  2. Confundir asset allocation con diversificación: en un artículo anteriorhablamos del la distribución de activos como sinómimo de diversificación porque en realidad, el asset allocation nos lleva a diversificar riesgos. Sin embargo, va mucho más allá de la simple diversificación, ya que implica además elegir tipos de activos y dentro de los mismos clase o subclases, ´sí como sectores y subsectores, además de decidir después la proporción de la cartera que destinaremos a los mismos. Es decir, cómo se configurará nuestra estrategia de inversión, no sólo contar con varios activos para tener menos riesgos. Así, por ejemplo, una cartera que sólo tiene acciones no cuenta con un buen asset allocation por más diversificada que esté.
  3. No redistribuir de forma regular: una vez hemos estructurado nuestra cartera será necesario revisar su composición de forma regular. No sólo se trata de ver qué activos marchan mejor y cuáles debemos vender, sino de hacer un balance global de nuestras posiciones. Con el paso del tiempo unas inversiones funcionarán mejor que otras y la situación global también cambiará, por lo que nuestro asset allocation debe también hacerlo. Si por ejemplo habíamos invertido un 50% en renta fija, un 40% en renta variable y un 10 en divisas, deberemos ver si con el paso del tiempo esa proporción se mantiene (igual la renta fija ha funcionado bien y el el 60% de la cartera) e incluso si es la adecuada para ese momento.
  4. Dar preferencia al corto plazo frente al largo plazo: este es el error más común y también el primero a evitar. Para la mayoría de ahorradores, la inversión es a largo plazo y por lo tanto así debemos tomarla. Enfocarse demasiado en el corto plazo puede hacer que seamos demasiado tolerantes al riesgo. Esto mismo puede aplicarse a los sistemas de ahorro.
  5. Dejarnos llevar por las emociones: el gran error de todos los inversores, incluídos los profesionales, es que en un momento u otro dejan que las emociones se impongan a su sistema de inversión. Esto tiene mucho que ver con el punto anterior, sobre todo en un entorno tan volátil como el actual. Si nuestra inversión es a largo plazo, no debemos dejarnos llevar por el pánico de pérdidas puntuales -aunque esto no implica que no debamos tomar decisiones en un momento determinado-.
  6. Sobrecarga de información:en realidad el autor lo denomina hacerse adicto a los medios de comunicación financieros. Estar pendiente 24 horas al día del estado de nuestra inversión suele ser demasiado estresante para la mayoría y sólo sirve para incrementar las posibilidades de que nos dejemos llevar por nuestras emociones y actuemos a corto plazo. Siempre hay que estar informados, pero teniendo claro que lo importante es nuestro plan de inversión y que confiamos en él.
  7. Buscar sólo la acción de moda: comprar la última acción ‘caliente’ es como conducir un coche utilizando sólo el espejo retrovisor. Está bien saber cuales son las acciones de moda e incluso invertir en ellas, pero es más importante seguir el plan de inversión que hayamos trazado.
  8. Tratar de ser ‘más listo’ que el mercado: evidentemente, lo ideal es superar al mercado pero la estadística nos dice que una gestión demasiado activa no suele ser la mejor estrategia. En este sentido, apenas unos fondos de inversión consiguen hacerlo mejor que el mercado a largo plazo (un lustro o una década). Si bien es posible superar la media del mercado uno o dos años, pocos son los gestores que lo hace de forma regular durante grandes periodos de tiempo.
  9. Obviar cuestiones fiscales: un buen sistema de inversión debe tener en cuenta también las implicaciones fiscales de cada tipo de activo. Uno de los errores más comunes es olvidarse de la existencia de la declaración de la renta y de que Hacienda vendrá después a reclamar parte de nuestras ganancias.  
  10. Ser demasiado conservador: no es que un perfil conservador sea algo negativo, pero sí cuando se incurre en un exceso que nos exponga a la realidad de la inflación. Miccolis lo expresa a la perfección “para la mayoría de la gente, la inflación es su mayor amenaza financiera durante su vida, no lo que los mercados de pasar a estar haciendo este año”.

Estos diez son sólo algunos ejemplos de los errores más comunes, pero lo realmente interesante es ampliar la lista, así que os animamos a comentar vuestros propios fallos. Para animaros, aquí os dejo uno de los míos:

Confiar demasiado en mi broker y dejar de lado la gestión de mis finanzas. La mayoría de personas es perezosa por naturaleza y esto puede pasar factura. Por mucho que contemos con asesoramiento profesional, nunca conviene dejar de lado la gestión de nuestras finanzas.

¿Cuál es la vuestra?

Ahorro 10 de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa

Continúa la guerra entre las entidades financieras para captar pasivo. Y tras su fusión, las cajas catalanas, Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa han lanzado en conjunto su campaña “Ahorro 10″ que incluye dos imposiciones a plazo fijo, el Depósito Bienvenida 10 y el Depósito Traspaso 10.

En primero de los productos, el Depósito Bienvenida 10, ofrece la liquidación de los intereses de forma anticipada y tiene un plazo de 36 meses con un rendimiento nominal acumulado del 10%, y con un 3,57% TAE, únicamente para dinero nuevo.

Este depósito ofrece disponibilidad total, aunque lamentablemente debemos decir que, en caso de cancelación anticipada del depósito, el tipo de interés se reduce 2 puntos y se aplica a los días transcurridos desde la contratación.

A pesar de ello, parece una propuesta interesante ya que no requiere de vinculación alguna, a diferencia de la otra imposición.

Se trata del Depósito Traspaso 10 que aplica una mejor remuneración, aunque si deberá fidelizarse con la entidad. El sistema de remuneración se divide en dos partes. Un 10% nominal los dos primeros meses; mientras que el resto, el 2,70% con un 4,00% TAE.

Para conseguirlo, nos obligan a vincularnos por el tiempo de vida del depósito, un año, ya que requiere hacer aportaciones o traspasos de otras entidades a planes de pensiones, planes de previsión asegurados o fondos de inversión y mantener las posiciones hasta el vencimiento del depósito.

El Depósito Traspaso 10 tiene un plazo de 12 meses con liquidación de intereses mensual.

Esta propuesta ofrece la posibilidad de disponibilidad total, aunque la remuneración se ajusta al 1% en caso de cancelación anticipada.

En este caso, el importe máximo será el equivalente a la cantidad aportada o traspasada de otras entidades a planes de pensiones, planes de previsión asegurados.

Una oferta para quienes tengan otras inversiones y decidan llevarlas a las cajas catalanas.

En conclusión, Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa se meten de lleno en la guerra del pasivo, y parece que prometen dar batalla…

Si desea conocer más sobre depósitos, consultar a los especialistas y realizar cálculos del dinero que cobrará por este tipo de productos, puede conocer cuanto recibirá de intereses en depósitos.

Así no hay quien invierta en planes de pensiones

Comentaba la directora de una sucursal de Banco Santander que en los últimos años a raíz de la crisis e incluso un poco antes los clientes habían empezado a mostrar su descontento acerca del rendimiento de los planes y fondos de pensionesen general. En este caso el sentimiento no puede ser más acorde a la realidad. Y es que la rentabilidad que ofrecen ambos productos de ahorro para la jubilación dista de ser ‘extraordinaria’ e incluso la adecuada para una inversión tan importante -no tanto desde el punto de vista de capital que se puede acumular como en el plano personal-.

Según las últimas cifras de la consulta Mercer, la rentabilidad global de los fondos de pensionesespañoles registraron una rentabilidad del 0,1% en agosto debido y acumulan un rendimiento del 3,4% en los últimos doce meses. En principio parecen buenos datos, pero la cosa cambia cuando observamos el ranking por categorías:

  • Fondos de pensiones de renta variable no zona euro -1,6%

Estos datos también se pueden consultar en Inverco, que además ofrece una división mucho más detallada según el tipo de plan de pensiones. En un entorno económico de incertidumbre, se puede observar como sólo los productos de renta fija consiguen ofrecer un rendimiento positivo a sus partícipes, lo cual supone un problema para muchos ahorradores.

Pero no sólo se trata de una cuestión de rendimiento. El problema con los planes de pensiones y el ahorro para la jubilación en general se compone de otros elementos como la falta de alternativas y de formación por parte del ciudadano medio. En este sentido, desde la citada sucursal se apuntaba a los planes de ahorro garantizado como una alternativa al ahorro tradicional a largo plazo, pero también aquí nos encontramos con algunos inconvenientes -el principal es el escaso beneficio de estas alternativas-.

Diversos gurús de las finanzas personales apuntan a los fondos de inversión como la mejor opción para construir un capital para la jubilación. Sin embargo, esta vía de inverisón no está exenta de desventajas. A su favor juega que se trata de una buena fórmula para crear una cartera equilibrada y que no son necesarios tantos conocimientos financieros para invertir en fondos.

Pero no todo es positivo. Los fondos de inversión también implican realizar una gestión activa de nuestro dinero, precisamente uno de los puntos débiles del ahorrador español. Tal y como ocurre con los planes de pensiones, resulta necesario revisar la localización de activos y el perfil de la inversión cada cierto tiempo, pero todavía son muy pocos los partícipes en planes y fondos que realmente lo hacen. Es decir, hay que ‘mover’ los planes de pensiones y no tener miedo a cambiar de uno a otro que se ajuste mejor al perfil inversor -en teoría, más riesgo a menor edad y menor riesgo según se acerque la edad de jubilación-.

Al final, lo que ocurre es que los planes de pensiones son la fórmula de ahorro a largo plazo más sencilla para la inmensa mayoría, además de verse beneficiada por importantes deducciones fiscales. En teoría, basta con contratar un plan  y dejar que el dinero crezca, pero la realidad es bien diferente -los planes no dejan de ser inversiones en determinados activos que además asumen una serie de riesgos-. Aunque si no hemos aprendido tras el descalabro de 2008 y 2009, puede que no lo hagamos nunca a calcular la pensión y programar nuestras inversiones..

Comisiones en préstamos

A la hora de contratar un préstamo solemos mirar únicamente el tipo de interés que nos cobrarán para analizar si nos conviene o no endeudarnos.

Sin embargo es un grave error, si está referenciado al Eurribor o aplica un tipo fijo es una parte de las condiciones. A esto debemos agregar el plazo de amortización o los importes que nos prestarán.

Pero es necesario prestarle mucha atención al tema de las comisiones, ya que un producto sin este tipo de gastos nos ayudará a bajar los costes.

Pero, ¿qué comisiones incluyen las entidades financieras en un préstamo?

En primer lugar aparece la comisión de estudio que es un porcentual que nos cobra el banco por las gestiones y análisis que debe realizar para verificar su solvencia y los términos del crédito.

Generalmente nos cobran un porcentaje sobre el importe que solicitamos (recuerde que si no nos conceden el préstamo, no podrán cobrarnos esta comisión). El Banco de España estipula que sí podrían exigirnos los gastos que haya tenido que pagar la entidad por la intervención de otras personas o empresas, aunque debe haberse pactado previamente.

También existe la comisión de apertura que nos cobra el banco por los trámites que debe realizar correspondientes a la formalización y puesta a disposición del cliente de los fondos prestados y suele ser un porcentaje sobre la cantidad que se presta. Se paga cuando se firma la operación.

Otra es la comisión por modificación de condiciones o por cambio de garantías que sólo se cobra en caso de que el cliente requiera modificar alguna de las características del préstamo. Si la entidad está de acuerde con ello (si realizar algún cambio en el contrato y/o en el análisis de riesgos) terminaremos pagando por ello.

Si bien la mayoría de las personas que solicitan un préstamo suelen amortizar hasta el vencimiento, existe la posibilidad de cancelar algunas cuotas antes de tiempo. Para ello aplica la comisión por amortización parcial anticipada que nos cobran como compensación a la entidad por lo que deja de ganar –o lucro cesante- al dejar de percibir los intereses por el capital que se amortiza anticipadamente.

El Banco de España estipula que en el caso de un crédito al consumo, esta comisión no puede ser superior al 3% para las operaciones a interés fijo ni al 1,5% en el caso de las de interés variable. En el resto de préstamos personales no existe límite legal.

También existe la posibilidad de realizar otro tipo de amortización anticipada. Para ello aplica la comisión de cancelación anticipada que es un porcentaje sobre la cantidad adelantada.

En el caso de un crédito al consumo, la comisión de cancelación anticipada no puede ser superior al 3% para las operaciones a interés fijo ni al 1,5% en el caso de las de interés variable . En el resto de préstamos personales no existe límite legal.

Siempre que solicite un préstamo evalúe este tipo de gastos, y evite un futuro dolor de cabeza.

Si desea conocer más sobre préstamos y realizar cálculos de cuanto pagará por este tipo de productos, puede hacerlo desde Calculo préstamo y si busca para comprar un coche, aquí podrá realizar el Calculo préstamo de coche.

Ahorrar mas ¿es posible?

Ahorrar más dinero, ese tal vez sea uno de los objetivos que deberíamos marcarnos de ahora en adelante, aunque la tarea parece titánica si analizamos la realidad económica que atraviesa España. Sin embargo, no es imposible.

Entonces, ¿Cómo ahorrar dinero? En primer lugar, siempre y cuando no estemos atravesando el paro, donde es casi nula la posibilidad, ya que es obsceno pensar en tener mas cuando el objetivo es simplemente sobrevivir, debemos analizar siempre nuestro caso particular, y no compararnos con el resto.

Es fundamental para ahorrar más, confeccionar un presupuesto familiar serio y que se ajuste a la realidad. Tanto ingresos como gastos deben tenerse en cuenta. Las erogaciones mensuales fijas, deben separarse de las variables, para poder realizar un análisis más preciso.

El alquiler o la hipoteca, el cole de los niños, el seguro del coche, los recibos de los servicios, forman parte todos los meses de nuestras finanzas, por lo tanto allí tendremos una primer fotografía de nuestros gastos.

En contrapartida, debemos poner nuestros ingresos fijos. La principal remuneración que consignamos es el salario, aunque muchos tienen también el cobro de un alquiler por un piso.

Con estos datos, podemos ver a ciencia cierta cual es el número que nos queda disponible para nuestra rutina financiera. El supermercado, el pago de la tarjeta, la cuota de alguna entidad o club, allí dependerá de cada familia.

Sin embargo tenemos dos maneras de ahorrar más, y son totalmente opuestas. Una de ellas es gastar menos, y la otra, conseguir ganar algo extra.

El primero de los casos radica en ajustar nuestro presupuesto en algunos gastos como:

  • Cocinarnos la comida y llevarla al trabajo, por lo que evitamos comer todos los días afuera
  • Cambiar el medio de transporte para ir a la oficina. Si vamos en coche podemos, o compartir los gastos de gasolina y parking con otras personas que vayan para el mismo lado o utilizar los transportes públicos
  • En las compras del super, buscar los mejores precios y evitar comprar compulsivamente artículos que no son imprescindibles.
  • Aprovechar las promociones y las rebajas con los medios de pago que ofrecen descuentos

Aquellos que prefieren la segunda de las opciones, generar en lugar de reducir, con un espíritu más emprendedor que los que buscan achicar gastos en lugar de generar nuevos ingresos, tienen buenas alternativas para aplicar.

  • si cuentan con algún dinero guardado en el colchón, invertirlo en algún producto financiero. No es necesario correr riesgos, existen depósitos o cuentas remuneradas muy tradicionales.
  • Si tiene un empleo estable, puede buscar trabajo para realizar desde su casa. El ordenador e Internet son fuentes constantes de generación de ingresos
  • si le sobra lugar en su vivienda, o tiene algún piso desabitado, intente alquilarlo para salvar los gastos, y en lo posible para conseguir un dinero extra
  • si le sobran objetos y nos los usará nunca más, organice alguna “feria americana” y consiga unos euros que no tenía hasta el momento. Ganará espacio en su casa e ingresos para sus finanzas

Por más crisis que suframos, siempre existen formas de ahorrar más, de nuestro ingenio y predisposición para enfrentar las adversidades dependerá encontrar la salida.

La importancia de gestionar nuestro patrimonio

La única forma de que nuestras finanzas tengan una salud de hierro es a través de una gestión activa de las mismas. En principio, todo el mundo debería poner su capital en marchacuanto antes para empezar a sacar rendimiento de su capital pero esta necesidad se acrecienta con el paso del tiempo. Como es lógico, cuanto más patrimonio posee un ahorrador más imprescindible se hace el manejarlo de forma correcta para minimizar riesgos y maximizar las oportunidades que este ofrece.

El problema es que no todo el mundo tiene las ganas o los conocimientos de hacerlo. En un post anterior ya abordamos quien necesita un asesor financiero, ya que siempre existirán personas que prefieran poner su capital en manos de un profesional. Sin embargo, esto no es óbice para dejar de lado la formación. En este sentido, existen varias fórmulas para adquirir conocimientos en materia financiera y de gestión patrimonial. La red ofrece infinidad de información a través de guías y blogs especializados y siempre seguirá existiendo la posibilidad de acudir a la librería más cercana en busca de literatura al respecto.

Sin embargo, aquellos que buscan una formación más profesional quizás deberían desviar su atención hacia las escuelas de negocio y universidades. El problema es que existen infinidad de cursos de finanzas pero no tantos enfocados exclusivamente a la gestión patrimonial. Uno de ellos es el Curso Superior de Gestión de Patrimonios Familiares que imparte el CEU en colaboración con MdF Achievers. El programa se divide en siete módulos que tratan los siguientes apartados.

  • Gestión estratégica
  • Gestión operativa
  • Fiscalidad y regulación
  • Inversión financiera
  • Participaciones e inversión alternativa
  • Inversión inmobiliaria
  • Desarrollo individual

Su duración es de 200 horas de octubre a marzo con clases los lunes martes y miércoles en horario de tarde. Para más información aquí se puede acceder al folleto del curso o  y también se puede escribir un email financialred@estudiopatrimonial.es. La oferta del CEU es sólo un buen ejemplo de lo que se puede pedir a un curso sobre gestión de patrimonio familiar, que debería dotarnos de todas las herramientas para ser capaces de organizar y sacar el máximo partido a nuestro capital.

La alternativa de la formación reglada y más tradicional siempre supondrá un gasto -en realidad debemos tratarlo más como una inversión- pero puede ser la solución idónea para comenzar a sentirnos verdaderos dueños de nuestro patrimonio.

Depósito Banco Popular al 4,5%

Banco Popular rompe el mercado del pasivo con la mejor oferta en lo que a remuneración se refiere. El Depósito Banco Popularal 4,5% -publicado por Expansión en primicia- ofrece, como su propio nombre indica, una reumeración del 4,5% TAE a 12 meses y a diferencia de otros productos de la competencia no exige ningún tipo de vinculación adicional con el banco, aunque sí la contratación de una cuenta donde se pagan los intereses de forma mensual -también existe la posibilidad de que se pague todo a vencimiento, nada recomendable-.

La necesidad de contratar una cuenta es precisamente el mayor handicap del depósito, ya que el coste de la cuenta estandar de Banco Popular es de 19 euros semestrales o 40 anuales. Se pueden eliminar estos costes domiciliando la nómina, con lo que además se obtendría una bonificación del 6% de los principales recibos del hogar durante el primer año. Este es precisamente el truco de esta oferta: para sacar el máximo rendimiento sí conviene vincularse al banco -en principio no se aceptan las cuentas en bancopopular-e, aunque hay oficinas que aseguran que se podría estudiar hacerlo-.

Pueden contratar el depósito Banco Popular al 4,5% los nuevos clientes o quienes ya sean clientes del banco y realicen un incremento de sus posiciones. No existe inversión mínima pero sí máxima, fijada en un millón de euros -aunque el banco admite que puede hacer excepciones con clientes de banca privada-. Lo que sí existe es una comisión por cancelación, fijada en el 1% sobre intereses. Los intereses se reparten en un 10% el primer mes y un 4% el resto de los doce meses.

En definitiva, la mejor oferta del mercado en cuestión de depósitos a 12 meses y una de las que no se puede desaprovechar, aunque al llegar a la oficina nos podamos sentir defraudados con estos gastos adicinales. Eso sí, a quienes no piensen en domiciliar la nómina quizás les compense invertir cantidades superiores a los 10.000 euros para que la rentabilidad supere el 4%.

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