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Archivos del mes julio, 2010

En vivienda no se invierte

La compra de una vivienda es la mayor inversión que cualquier ahorrador hará en toda su vida. Resulta complicado pensar en adquisiciones que superen en cuantía e importancia a la una casa y sin embargo no debemos pensar en ella en términos de inversión. Y es que términos financieros la vivienda no es uno de los mejores activos.

La burbuja inmobiliaria y la necesidad social de ser propietario hicieron que hasta hace relativamente el precio de la vivienda experimentase subidas del 15-20% anual de forma sistemática. Estas ganancias sí superaban la media del resto de activos de inversión y con mucha menos volatilidad. Es decir, el precio subía si experimentar fuertes caídas o aumentos. De hecho, se puede decir que era la inversión perfecta, si no fuese porque la escalada de precios resultaría insostenible, tal y como muchos se temían.

El siguiente gráfico, cortesía de Econometra compara la rentabilidad media de la bolsa y de la vivienda hasta 2007.

Las conclusiones parecen claras: la bolsa es más rentable aunque también existe la posibilidad de sufrir prérdidas, algo que hasta el momento no se había producido con la vivienda pero que ahora ya es un hecho. El Índice de Precios de Vivienda (IPV) del INE muestra la brutal caída de precios.

La inversión en vivienda no ha sido nunca y sigue sin ser una buena idea. Si lo que se busca el obtener rendimiento por nuestro capital, una casa no es el mejor activo. Hay productos mejores y más enfocados precisamente a la inversión. En primer lugar, el capital que hay que destinar para adquirir una vivienda es tan elevado que en la mayoría de los casos será necesario recurrir a una hipoteca, lo que ya de por sí merma el posible beneficio añadiendo un tipo de interés que deberemos superar.

Lycka Bonita lo explica con números de forma sencilla. Partiendo de un capital inicial de 50.000 euros enfrenta la compra de una vivienda de 200.000 frente a la inversión en depósitos a 6 meses durante un periodo de ses meses. Así, nos insta a

  • Calcular el precio por el que deberíamos que vender la casa a los 20 años para RECUPERAR la inversión. Considera una inflación anual constante del 2,5% y una hipoteca contratada a un tipo fijo de 4,5%.
  • Calcular los beneficios de invertir esos 50.000 € en depósitos del 2,5 % TAE de 6 meses durante 20 años, en el mismo escenario de inflación anual constante del 2,5 %
Creo que no hace falta ni siquiera hacer el cálculo para saber que la segunda es una opción mucho más rentable.

Desde El Blog Salmón Remo también pone en duda la seguridad de las inversiones en vivienda, puntualizando además que su principal beneficio, la constitución de un patrimonio (la vivienda) debe cogerse ‘con pinzas’. Y es que nadie nos asegura que los inmuebles actuales sean eternos o que vayan a durar más de cien años. Además, aquí también habría que considerar los gastos derivados de la conservación de la casa, que se restarían a posibles beneficios como se hace en el caso de las comisiones bancarias.

A esto hay que añadir otras consideraciones como la nula liquidez de la inversión en vivienda y otros temas legales relacionados con el alquiler de la misma. Y es que desde un punto de vista financiero, la inversión en vivienda debería incluir también su alquiler como fórmula para obtener beneficios.

¿Quiere esto decir que no hay que comprar casa? Ni mucho menos, sólo que no debemos considerar la compra de una vivienda para habitarla como una inversión al igual que no lo hacemos con un coche. Evidentemente, siempre es bueno elegir una vivienda que aumente su valor o que por lo menos no lo pierda -algo complicado ahora mismo-, pero en materia de vivienda, debemos intentar dejar de observarla como una inversión. Esto es muy importante, por ejemplo, a la hora de decantarnos entre alquiler o compra -ya vimos hace poco el coste real de ser propietario-. Hay que estudiar las implicaciones financieras de cada una, pero comprar casa sólo porque es una mejor inversión no debe ser nunca nuestro razonamiento.

En cualquier caso, si necesita hacer cáculos de cuanto pagará por su hipoteca, puede acceder a calcular su hipoteca o si necesita conocer la oferta del mercado al comparador de hipotecas Hipolisto

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¿Convienen los tipos mixtos en las hipotecas?

Desde que el Euribor comenzó su carrera descendente en 2009, la mayoría de las entidades financieras se volcó a ofrecer hipotecas a tipo variable, seduciendo una TAE final que rondaba el 2%. Las ofertas publicadas daban que hablar, Euribor + 0,50% o Euribor +0,80% lo que parecía una propuesta más que seductora.

Sin embargo, estas ofertas traían escondidas dos “pequeñas trampas” en la letra pequeña. La primera de ellas radicaba en la obligatoriedad de contratar productos vinculados como seguros, domiciliar la nómina, planes de pensiones, tarjetas o fondos.

La segunda, aún más peligrosa, quedaba plasmada en tipografía diminuta “tipo de interés mínimo del…%” que siempre estaba por sobre la suma del Euribor + el diferencial, por lo cual terminábamos pagando un cuota superior al tipo publicado.

Sin embargo, la evolución del Euribor ha llevado a muchos bancos y cajas a aplicar una nueva estrategia, la de los tipos mixtos. ¿Por qué?

Fundamentalmente es otra forma de protegerse de un Euribor barato, y a largo plazo, aprovechar la subida del indicador.

Veamos, la mayoría de las ofertas publicadas de tipos mixtos ofrecen tipos fijos un poco más altos que el Euribor actual lo que se asemejaría a pagar el indicador + un diferencial medio. Sin embargo, salvo raras excepciones, no superan el año de plazo.

Después la hipoteca tendrá un tipo variable, por lo tanto, y como se prevé una suba a partir de 2011, la banca se asegura tipos acordes a las variaciones del mercado. Entonces el sistema es perfecto, ahora que el Euribor es barato aplica tipos fijos por sobre su valor actual, y para la mayoría de la vida del préstamo estará referenciado a la actualidad del mercado, por lo tanto el negocio siempre será de ellos.

Otro de los puntos a tener en cuenta es que para obtener diferenciales bajos, nuevamente nos están obligando a contratar productos para mantener el diferencial en su porcentual mínimo, en caso contrario, se elevará considerablemente.

Si desmenuzamos este apartado, nuevamente el negocio es excelente, para ellos porque se aseguran que durante 40 años nos vinculemos con productos financieros, y en caso contrario, mientras tanto nos cobraran un diferencial más alto.

En conclusión, analizar las propuestas minuciosamente, y siempre sospechar de la tendencia masiva de la banca.

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Como funciona un aval bancario

Cualquier persona que quiera vivir de alquiler estará familiarizada con el mundo de los avales, igual que muchos ahorradores interesados en comprar casa lo están con la figura de los avalistas. La mayoría cuenta con una idea aproximada de lo que es un aval: una garantía adicional que asegura el cumplimiento de una obligación económica a favor de un tercero. Es decir, que quien avala se compromete a hacer frente de forma solidaria a los compromisos de otra persona en caso de que esta no pueda cumplirlos.

El funcionamiento básico de un aval es relativamente sencillo. El avalista se hace cargo de los pagos del deudor cuando este no pueda o no quiera hacerlo. Además, lo hará con sus bienes presentes y futuros, tal y como lo hace el propio deudor, por lo que en caso de impago también pueden ser embargados sus bienes. En este punto conviene distinguir entre el aval personal y el aval bancario. En el primero, quien garantiza el pago es una persona física o jurídica y en el segundo una entidad financiera, a la que en principio no afectaría lo comentado anteriormente al presuponerse que goza de liquidez inmediata.

Los avales personales suelen ser habituales en los préstamos hipotecarios, mientras que los avales bancarios lo son más en empresas como aval técnico o financiero. Sin embargo, en los últimos años los avales bancarios también han entrado en el mercado personal y más concretamente en el del alquiler de vivienda. Cada vez es más común que los arrendadores soliciten al inquilino un aval bancario por varias mensuales (generalmente oscilan entre cuatro y seis) como garantía adicional del pago del alquiler.

En estos casos, el inquilino deberá acudir a una entidad financiera y solicitar un aval por el importen que corresponda. De esta forma, el banco se compromete a pagar al inquilino en caso de que el propietario ejecute el aval. En principio, sería como un préstamo que banco hace al inquilino de forma permanente hasta la finalización del aval (normalmente los avales se firman por un tiempo determinado), lo que también supone un importante riesgo para la entidad.

Sin embargo, como a la mayoría de bancos les gusta ‘jugar sobre seguro’, lo más habitual es que exijan contraprestaciones al avalado. La más común es la de depositar la cantidad que figura en el aval en la entidad para pignorarla -dejarla como prenda-.  En principio, también suelen aceptar el depósito de activos por el valor del aval.

La entidad cobrará una serie de comisiones bancarias por formalizar el contrato y mantener el aval. El Banco de España recoge las comisiones que cobra cada entidad y que suelen estar relacionadas con tres tipos de gestiones:

  • Comisión por estudio. Suele ser un porcentaje sobre el importe solicitado, con un mínimo por operación, aunque cada vez está más en desuso.
  • Comisión de apertura. También es, por lo general, un porcentaje sobre la cuantía del aval que varían entre el 0,5% y el 0,75% -en ocasiones este porcentaje incluye también la comisión por estudio)
  • Comisión por riesgo. Es un también un porcentaje sobre el importe avalado que varía entre 0,5% y 0,75%, aunque en este caso influyen factores como el plazo, el tipo de aval y, sobre todo, el riesgo que perciba la entidad.

Se trata de cantidades nada despreciables que en cuanto son comunicadas al cliente surge siempre la misma pregunta: ¿Por qué me cobra la entidad financiera si no está asumiendo ningún riesgo, ya que cuenta con mi dinero como respaldo? El planteamiento parece de lo más lógico porque a fin de cuentas el banco retiene el importe del aval que previamente se ha depositado en sus cuentas -generalmente a través de un depósito que por lo menos ofrece algo de remuneración-. La respuesta está en el funcionamiento de los avales y del sistema bancario español.

Al aceptar conceder un aval, la entidad se compromete a pagar en caso de que el cliente no lo haga. Así, por ejemplo, si en un alquiler por un año el inquilino deja de pagar al primer mes, el banco no dejará de ser responsable de las reclamaciones de pago del casero. En principio, se puede pensar que no es un riesgo mayor que el que se asume al conceder un préstamo. El problema en este caso es que el banco de España obliga al emisor (el banco) a inmobilizar un dinero como reserva de los pagos que deriven del riesgo.

Sin embargo, la realidad es que cuando el casero ejecuta un aval no retira el dinero que ha dejado depositado el inquilino, sino dinero del propio banco, que después deberá reclamar al inquilino (al avalado) las cantidades que ha tenido que entregar al arrendador. De ahí precisamente los costes y el estudio de riesgos, ya que el aval suele ejecutarse de manera inmediata, mientras que el banco puede tardar bastante tiempo en recuperar su dinero.

Al pedir que se deposite la cantidad correspondiente al aval y además pignorarla, el banco trata de traspasar el riesgo al cliente, aunque siempre lo hará de forma relativamente eficaz. En realidad, lo que demuestra el actual sistema de avales bancarios ligados al alquiler es la ineficacia del sistema bancario español en este apartado. Y es que al final si el inquilino cuenta con el dinero del aval como garantía no es lógico que tenga que depositarlo en un banco para que ese asuma el riesgo y le cobre por ello. Se trata de un coste adicional e innecesario, ya que por fuerza debería existir un sistema más sencillo y menos oneroso.

¿Ampliación y prórroga para ayudas de 426 euros?

El próximo 15 de agosto finaliza la vigencia del subsidio para parados de larga duración y jóvenes que han agotado ya su cobertura por desempleo.

Sin embargo, el PSOE ha propuesto a IU la “ampliación y prórroga” durante seis meses de las ayudas de 426 euros mensuales para estos sectores. Esta medida la ha anunciado el secretario general del grupo parlamentario del PSOE, Eduardo Madina.¨

¿Cuáles son las condiciones de este subsidio?

Según la reglamentación vigente hasta 15 de agosto de 2010, la cuantía de la prestación equivale al 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Este importe se fijo para 2009 en 420 euros, y en 2010 asciende a 426 euros.

Sin embargo, la ampliación del programa sólo tendría efecto sobre los nuevos desempleados. Es importante aclarar que tienen derecho a cobrarlo durante un máximo de seis meses, independientemente de cuando se produzca la entrada en el programa.

Recordemos que este subsidio ya había sufrido una ampliación de seis meses que vence el 15 de agosto.

Cuenta Más Open de Openbank

Los productos de ahorro siguen dominando la cartelera de estrenos en el verano español. Ahora, Openbank ha lanzado una de las mejores cunetas remuneradas del mercado.

Se trata de la Cuenta Más Open, un producto que como la mayoría de los que ofrecen las entidades financieras en la actualidad, nos encandilan con un tipo inicial alto, aunque por tiempo limitado. Sin embargo, a diferencia del resto, este se mantendrá estable durante 6 meses.

Esta cuenta exclusiva para nuevos clientes (es una de las llamadas ofertas gancho) ofrece liquidez inmediata y un tipo de interés del 3,50% TAE (3,45% nominal anual) los primeros 6 meses, aunque nada es gratis, existe un grado medio de vinculación.

  • utilizar las tarjetas (Visa o 4b) al menos una vez al mes (se excluyen las disposiciones de efectivo)
  • domiciliar tu nómina/pensión o 3 recibos en la cuenta corriente

Openbank ofrece una segunda opción. Aquellos que no cumplan al menos una de las condiciones anteriores el tipo de interés será 3,00% TAE (2,97% nominal anual) durante esos 6 meses.

Vencido el semestre, todos los saldos se remunerarán al tipo en vigor en cada momento de la Cuenta Open Plus, que en la actualidad está pagando un 1,24% nominal anual para clientes con nómina y/o 3 recibos domiciliados en la cuenta corriente operativa.

Aquellos que no se vinculen, recibirán un 0,75% nominal anual sin domiciliación de nómina y/o 3 recibos domiciliados, en julio de 2010 (A partir de la segunda liquidación trimestral la Cuenta Más Open liquidará de forma mensual).

Con liquidación trimestral de intereses, la Cuenta Más de Openbank no admite domiciliaciones y está disponible por tiempo limitado, hasta el 31 de Agosto de 2010.

Inversión, la asignatura pendiente

La capacidad de ahorro de las familias ha sido uno de los aspectos más debatidos durante la crisis y para muchos una de las principales razones de la dureza de la misma en nuestro país. El Obervatorio Consumer Trends de BBVA ha publicado los últimos datos al respecto y según sus estudios, siete de cada diez españoles se han declarado ahorradores antes que consumidores. La preferencia por el ahorro ha subido 13 puntos entre 2008 y 2010.

También ha crecido el número de españoles que aseguran controlar sus gastos e ingresos hasta alcanzar el 88% frente al 78% de hace dos años. Al fin, parece que la idea de contar con un presupuesto familiar para conocer nuestros flujos de caja y cómo gastamos el dinero ha calado en la mayoría de hogares.

Este control de gastos se plasma en un cambio de hábitos de consumo hacia lo que se conoce como un consumidor inteligente o ‘smart buyer’ en su acepción anglosajona. Cada vez son más los españoles que utilizan comparadores de precios para sus compras o se informan de cuáles son los supermercados más baratos -el Observatorio de Precios del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio es un gran aliado en esta lucha-.

Además de movimientos básicos de este tipo, empiezan a verse nuevas fórmulas de compra hasta hace poco en desuso como la copropiedad, el leasing o las tiendas de segunda mano. También han resurgido los outlet y se ha aumentado el porcentaje de artículos que se compran en rebajas.

Lo que el Obervatorio Consumer Trends de BBVA no analiza es la capacidad de inversión del ahorrador medio español. Como ya comentamos en su momento, la gestión financiera se basa en dos pilares ahorro e inversión. Es decir, debemos ahorrar o en su defecto gastar menos de lo que ingresamos para construir un entorno financiero estable y a partir de ahí, poner a trabajar nuestro dinero. El problema es que el perfil del ahorrador español sigue siendo eminentemente ‘vago’, además de conservador. Por eso, en muchos casos conocemos pero no contratamos y en otros -los más graves- ni siquiera conocemos.

En la base del problema se encuentra la falta de cultura financiera de buena parte de la población, lo que se traduce en dinero inmóvil en cuentas que no ofrecen ningún rendimiento -casi un 40% del ahorro familiar se encuentra en cuentas sin remunerar-. Si a esto sumamos la aversión al riesgo y la necesidad de liquidez (sobre todo en momentos de incertidumbre), la combinación es letal para nuestros ahorros, que pierden valor por el simple efecto del IPC.

En la actualidad, el sistema financiero español ofrece productos a medida de todos los inversores, tanto de los más experimentados como de los noveles e incluso de quienes ni siquiera se han iniciado en el mundo de la gestión financiera básica. Se puede empezar contratando una cuenta remunerada, haciendo una comparativa de depósitos o buscando un fondo de inversión. Habrá a quienes ‘les pique’ el gusanillo de la inversión y decidan continuar, pero no todos tienen por qué hacerlo. Lo importante es contar con unas nociones y experiencia mínima y saber obtener una rentabilidad mínima por nuestro capital que, en el peor de los casos, iguale la inflación.

A partir de aquí, habrá quienes apuesten por la bolsa, opciones y futuros y otro tipo de derivados por su cuenta y riesgo, quienes prefieran quedarse con lo básico y quienes directamente busquen el asesoramiento de expertos para el manejo de su dinero. Pero siempre sabiendo que la inversión no es un coco ni un lobo que vaya a mordernos, sino una obligación para cualquier persona que desee mantener una sana gestión financiera de su capital.

La banca la presta al Barça, y a mi, ¿quién me da un euro?

Al leer la noticia de que el FC Barcelona ha firmado con un grupo de diez entidades financieras, un crédito sindicado por un importe de 155 millones de euros que destinará a cubrir las necesidades inmediatas del club, se me han venido a la cabeza dos situaciones diferentes.

Por un lado, me pregunto, si el Barça necesita dinero para su día a día. ¿qué le queda al resto de los clubes? Además, estaría pasando por alto un principio básico de la buena administración, “no gastes más de lo que te ingrese”.

Con los contratos millonarios que tiene el campeón de la última liga, ¿no es suficiente? o ¿la obligación por pelear con el Madrid y los otros grande de Europa por fichar a los mejores les obliga a gastar a cuenta?

Aparentemente, el título de campeón no será un impedimento para nuevos fichajes (y eso que la base de “la Roja” ha sido la del club catalán). Ahora espera que ’La Caixa’ y Banco Santander, le otorguen un crédito sindicado por un importe de 155 millones de euros.

Con este nuevo crédito, en cuya financiación también participan Caja Madrid, BBVA, Banesto, Banco Popular, Banco Sabadell, Caixa Cataluña, CAM y Cajamar, el club pondrá en marcha un nuevo Plan Estratégico que permitirá tener dinero para fichar.

Pero además, esta situación deja a las claras la política que llevan adelante las entidades financieras, le prestan a los grandes clientes, pero a su clientela particular, la de “carne y hueso”, nada. Si queremos pedir un préstamo, nos obligan a contratar seguros y solo se nos abre una puerta si tenemos la nómina domiciliada.

Ni hablar de solicitar una hipoteca, en ese caso, hay que contratar tarjetas, seguros, domiciliar los recibos, los ingresos, escoger un fondo o traspasar el plan de pensiones, y en breve terminarán solicitando, que nos hagamos socios del Barça, por más fanático que seamos de otro club.

Tal vez eso nos garantice festejar algún título, pero tal vez terminemos siendo avalistas de los 155 millones, que los blaugranas deben a partir de este momento.

Planes de ahorro garantizado ¿una alternativa real?

Una visita al banco puede ser la mejor forma de ver ‘lo que se cuece’ en el ámbito de la inversión para particulares. No se trata de hacer caso a pies puntillas de lo que planteen desde la entidad, sino de escuchar sus propuestas para ver si hay alguna opción que no hayamos tomado en cuenta en nuestro planteamiento general. Y es que a pesar de que las sucursales bancarias se asemejan cada vez más a oficinas comerciales, todavía existen directores y asesores que, dentro de unos límites, se preocupan porque sus clientes obtengan partido de su dinero o por lo menos proponen alternativas de inversión con sentido.

Esto es precisamente lo que ocurrió en nuestra última visita a una sucursal de Banco Santander, al que planteamos alternativas de inversión conservadoras. Su primera respuesta tras constatar que el Depósito Ganador no estaba disponible, fue el Depósito Ganador Europa, un garantizado en el que parte de la retribución depende del Eurotoxx 50. Sin embargo, lo que más me sorprendió de la visita fue la oferta del Plan de Ahorro Garantizado de Santander, que ofrece una rentabilidad del 2,05% TAE y las palabras de la directora asegurando este producto se ha convertido en una alternativa real para inversores a partir de 30 años, así como su recomendación de acudir a este tipo de activos en lugar de planes de pensiones, donde explicó que los usuarios no solían quedar del todo contentos en el momento del rescate.

En realidad, este producto es un Seguro de Ahorro, que en este caso permite el rescate a partir del segundo año, periodo en el que se mantiene el tipo de interés prefijado. A partir de ese momento es la propia compañía (el Banco Santander o al aseguradora que gestiona el producto) quien se encarga de determinar el tipo de interés de forma semestral. En este caso, el interés pactado ya descuenta las primas que deben pagarse en cualquier seguro. El Plan de Ahorro Garantizado de Santander cuenta además con un seguro en caso de fallecimiento. La contribución mínima es de 25 euros al mes.

Pero al margen del producto de Santander, lo que resulta más curioso es la tendencia detectada por esta sucursal respecto al interés por los Seguros de Ahorro como fórmula de inversión a largo plazo en contraposición a los planes de pensiones. En concreto, hacía referencia a los ahorradores más jóvenes, que verían en este producto una fórmula de ahorrar para el futuro obteniendo una rentabilidad en línea con el resto de alternativas que propone el banco.

Otra cosa es que realmente resulten atractivos los seguros de ahorro. En primer lugar, debemos tener en cuenta que se trata de un seguro por mucho que esté destinado a inversión. La operativa de estos productos suele ser relativamente sencilla: el producto asegura rendimiento final que se fija en el momento de la contratación y una duración determinada (aunque cada vez proliferan más los seguros sin vencimiento). El ahorrador hará aportaciones periódicas al seguro de ahorro de forma que irá acumulando capital a la póliza.

Las ventajas frente a los planes de pensiones tradicionales reside en la liquidez de los seguros de ahorro, en los que se puede retirar el capital al cabo de dos años frente a la jubilación que exigen los planes de pensiones.

En el caso de los depósitos tradicionales -con los que comparten ahora mismo el tipo de interés que ofrecen-, la ventaja reside en que se pueden hacer aportaciones periódicas que también estarán sujetas al tipo de interés pactado, de forma que hasta cierto punto podría considerarse un ‘depósito no cerrado’ -algo parecido a lo que ocurre con las cuentas remuneradas-.

En cuanto a la fiscalidad de los seguros de ahorro, es la misma que para el resto de seguros de inversión. Las ganancias obtenidas tributan como el resto de rentas de ahorro -19% para los primeros 6.000 euros y el segundo del 21% para el resto del capital-, con la diferencia que sólo es necesario tributar en el momento de rescatar el dinero.

Lo importante en estos casos es calcular la pensión previamente para saber cuánto dinero extra necesitaremos para el momento de la jubilación.


Pulpo Paul, mi gurú financiero

Hasta hace unos días, los llamados “gurús” estaban tranquilos con su trabajo costumbrista y diría que lobbista. Cada uno tenía una “onerosa tarifa estándar” para así tener cautivo a millonarios, empresarios, compañías de primera línea, y demás yerbas de los mercados financieros.

Sin embargo, de pronto, la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 les ha movido las estructuras, y ahora ha llegado el “Mesías”. Finalmente, no han sido los programas sofisticados de Microsoft, tampoco un nuevo invento de vaya a saber quien, ha desembarcado el nuevo gurú, el pulpo Paul.

Según el hinduismo, un gurú es un ‘maestro espiritual’, es decir, la persona elegida para mostrar el sendero del yoga, con técnicas de meditación, y el señalado a quien se le pedían consejos.

En materia financiera, un gurú es un señor que se le consulta sobre inversiones, una especie de guía viviente de los mercados, que maneja información y contactos privilegiados. Lleva su móvil encendido las 24 horas, los 365 días del año, suele ser recibido por todos, su agenda siempre está llena, y ofrece conferencias exclusivas, a precios, muchas veces estratosféricos.

Señores, les ha llegado la competencia menos, pensada, el pulpo Paul. Y sus números le avalan, acertó 8 sobre ocho, 100% de efectividad, veamos.

Adivinó las cinco victorias de Alemania, frente a Australia, Ghana, Inglaterra, Argentina, Uruguay y sus dos derrotas, ante Serbia y España, además de la gran victoria final de “La Roja” con Holanda.

No atiende en costosísimos pisos construidos en plena burbuja inmobiliaria, sino en una simple pecera del acuario de Oberhausen.

No ha estudiado en la Universidad de Chicago ni ha realizado ningún Master, solo escoge entre dos cajas con las banderas de los dos países en liza y un mejillón en cada una. Entonces, Paul come uno en primer lugar y ello se considera signo de que ese equipo ganará.

Por lo tanto, de ahora en adelante, sería bueno consultarle a este pulpo, cual será la mejor opción en materia financiera, pero les tengo una mala noticia, no tenemos mucho tiempo. Según han comentado “sus jefes”, no le queda mucha vida, estos ejemplares viven tres años, y Paul ya tiene dos años y medio.

Buenas noticias para los caros gurús que no han visto esta crisis, y eso que es la más importante de la historia.

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