Mejores ofertas

Archivos del mes septiembre, 2008

Depósitos NBA del Banco Sabadell

Banco Sabadell ha lanzado el Depósito NBA, un producto financiero con un nombre llamativo ahora que el baloncesto vuelve a estar de moda con más jugadores españoles que nunca en la NBA y con la medalla de plata conquistada en los Juegos Olímpicos por la selección española. Este depósito está dirigido tanto particulares como a pymes.

En realidad, no se trata de uno sólo sino de varios depósitos con diferentes fórmulas de pago y duración. El mayor inconveniente de los Depósitos NBA de Banco Sabadell es que sólo está disponible para ingresos procedentes de entidades ajenas al Grupo Banco Sabadell (Sabadell Atlántico, Banco Herrero y Solbank).

Las modalidades del Depósito NBA son las siguientes:

  • Depósito NBA 24 meses: rentabilidad del 6,25% TAE con un tipo de interés nominal anual del 6,5553% y un importe mínimo de 30.000 euros. El cobro de intereses puede ser mensual, trimestral, semestral o a vencimiento.
  • Depósito NBA a 12 meses: rentabilidad del 5,90% TAE con un tipo de interés nominal anual del 5,9% y un importe mínimo de 600 euros. El cobro de intereses puede ser mensual, trimestral, semestral o a vencimiento.
  • Depósito NBA a 12 meses: rentabilidad del 6% TAE con un tipo de interés nominal del 5,66% y un importe mínimo de 15.000 euros. El cobro de los intereses se realiza por anticipado.

En términos generales se trata de una buena opción de inversión, ya que ofrece un interesante rendimiento, entre los mejores de su categoría. El único inconveniente es el ya mencionado de que sólo está disponible para dinero nuevo.

Pedir un préstamo: la capacidad de endeudamiento

La etapa expansiva en el ámbito de los préstamos ha llegado a su fin y cada vez es más complicado conseguir financiación. Si antes las entidades financieras estaban dispuestas a escuchar las propuestas de cualquier clientes y conceder dinero en condiciones no del todo favorables, ahora sólo tienen crédito para los usuarios que de verdad demuestren su solvencia.

Por eso, lo primero que hay que preguntarse antes de acudir acudir al banco es: ¿Cuál es mi capacidad de endeudamiento?. Es decir, determinar hasta qué punto el banco estima que puede endeudarse una persona sin correr el riesgo de hacer en la morosidad. Esta cifra es el dinero que la entidad estará dispuesta a prestar a una persona. Aunque existen pequeñas diferencias en la fórmula que cada banco utiliza para calcularla, hay una norma tácita según la cual no debe superar el 35% de los ingresos netos del cliente.

De esta forma, el banco se asegura que el cliente cuente dinero para cubrir sus gastos mensuales y hacer frente al préstamo. Hay que recordar que la capacidad de endeudamiento no se calcula sobre los ingresos totales, sino sobre la cifra neta. Es decir, lo que una persona gana tras hacer frente a sus gastos fijos como son el alquiler, pago de la hipoteca, otros créditos…

La fórmula matemática resultante sería la siguiente: CE = (IT – GF) x 0,35

Donde

CE.: capacidad de endeudamiento
IT: Ingresos Totales mensuales: la suma de todos los ingresos incluidos rendimientos de depósitos y activos financieros
GF: Gastos Fijos mensuales: hay que tener en cuenta recibos, pagos de tarjetas de créditos y las cuotas de otros préstamos.

Así, por ejemplo, una familia con unos ingresos brutos mensuales de 1.800 euros con unos gastos mensuales fijos de 600 euros podrá afrontar el pago de un máximo de 420 euros mensuales (el 35% de 1.200 euros, que son sus ingresos netos). Esta cantidad es la que le debe servir para calcular la cantidad máxima que podrá solicitar a la entidad financiera.

Conocer de antemano la capacidad de endeudamiento es necesario a la hora de acudir al banco a solicitar un préstamo. En cualquier caso hay que tener en cuenta que este no es el único factor que determinará la cuantía del préstamo, ya que si se presenta algún bien (generalmente la casa) como aval el porcentaje sobre los ingresos netos puede aumentar.

En cualquier caso, muchas entidades financieras ya ofrecen sus propias herramientas de simulación online para que a través de sus ingresos netos los clientes puedan saber de antemano no sólo el capital máximo de financiación sino las condiciones aproximadas del préstamo. Además, hay diversas páginas que también ofrecen esta herramienta como Consumer EROSKI, BolsaCinco o Credifácil.

Depósito Barrilete Cósmico de Caja Madrid

En los últimos días este depósito ha causado un gran revuelo primero por su nombre y después por su alta rentabilidad. El Depósito Barrilete Cósmico de Caja Madrid ofrece una rentabilidad del 6,5% TAE a 12 meses, lo que le coloca a la cabeza de estos productos a un año en términos de rentabilidad. Los intereses se pueden cobrar por adelantado y existe la posibilidad de recuperar la inversión en cualquier momento.

Como otros tantos depósitos que ofrecen una remuneración superior a la media del mercado, sólo está disponible para ingresos de capital de procedentes de otras entidades (en caso de quienes ya posean una cuenta con Caja Madrid) o nuevos clientes. Se trata de una ‘condición’ que se está extendiendo en el mercado y que sólo sirve para restar atractivo.

Sin embargo, el Depósito Barrilete Cósmico también añade otra serie de exigencias adicionales y nada beneficiosas. De esta forma, también es necesario domiciliar la nómina y recibos domésticos; utilizar tarjetas de crédito y tener un plan de pensiones. En caso de no cumplir estos requisitos la rentabilidad cae hasta un 4%.

En definitiva, El Barrilete Cósmico es un producto financiero adecuado sólo para los clientes de Caja Madrid que cumplan ya con estas condiciones y se beneficien de la domiciliación de nómina y de los recibos por otro medio. La diversidad de ofertas permite establecer combinaciones más atractivas y rentables para sacar partido de la nómina, los recibos, tarjetas de crédito y un plan de pensiones.

Por cierto, el nombre es un homenaje a Diego Armando Maradona y su gol frente a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986 que está considerado unánimemente el mejor gol de la Historia.

¿Cuánto debo ahorrar la para la jubilación?

La esperanza de vida y su calidad a partir de los 65 años han aumentado notablemente en los últimos años. El objetivo de casi todo el mundo tras la jubilación es poder disfrutar por lo menos de su actual nivel de vida. Algunos incluso prevén aprovechar al máximo su tiempo libre y ya tienen planeados viajes y otras actividades de ocio similares. Pero esta ‘hoja de ruta’ no es fácil de mantener y sobre todo no es nada barata. Por eso hay que plantearse cuánto dinero es necesario para disfrutar del mismo nivel de vida en la jubilación.

Las cantidades varían en función del sueldo de cada persona y su nivel de gastos. En este sentido, Merrill Lynch cifra este porcentaje el 70% de los ingresos previos anuales (dato de 2003). En cualquier caso, la proyección está en línea con las estimaciones habituales de los asesores financieros, que recomiendan ingresar entre un 70-75%. El problema es que aquí no se incluyen gastos adicionales como viajes, o nuevas aficiones como el golf, por poner un ejemplo. De hecho, lo que esta previsión tiene en cuenta el descenso de gastos como consecuencia de no tener que acudir al trabajo.

Un estudio más reciente de Deutsche Bank ha ofrecido una cifra concreta sobre las estimaciones del español medio: 100.000 euros. El informe detalla las intenciones de los trabajadores en activo de entre 45 y 55 años que piensan llenar su jubilación de actividades como viajar (55,8%), disfrutar de la vida (48,3%) y hacer todo aquello para lo que ahora no tienen tiempo (48,3%). Así su previsión de gasto en euros sería la siguiente: 1.987 euros de media anual en viajes, 620 en aficiones y 533 en salud y cuidado personal. Estas estimaciones superan con creces los gastos medios de un jubilado hoy en en día que son de 1.058 euros en viajes, 383 euros en aficiones y en otras actividades; 526 euros en salud y cuidado personal, 243 euros en otras actividades de ocio y 129 euros en deportes.

Los 100.000 que un español medio estima que necesitará ahorrar para su jubilación generarían una renta mensual de 274 euros para hombres 245 euros para mujeres según los datos del banco, que ha realizado una simulación con una inflación anual del 3% y una esperanza de vida de 87 años para los varones y 90 para las féminas. Así, esta cifra podría servir para cubrir los gastos de un asalariado medio español que gane 20.000 euros y sólo en caso de que reciba una pensión de la Seguridad Social equivalente a los 800 euros actuales de media. Por lo tanto, es fácil concluir que 100.000 euros es un colchón un tanto escaso para buena parte de la sociedad española, sobre todo teniendo en cuenta la más que previsible rebaja en el importe de las pensiones.

Para aproximarse a cuánto dinero será necesario atesorar en el momento de la jubilación (es decir, la renta que se obtiene por las inversiones en planes de pensiones y de jubilación) habría que realizar un cálculo similar (estimación de IPC y esperanza de vida) pero son unas pensiones que podrían situarse en torno a los 600-700 euros actuales.

En cualquier caso, lo importante será planificar la jubilación para que, llegado el momento, no falte de nada.

No aprendemos: crece el mercado de tarjetas de crédito

El mercado de tarjetas de crédito de España se ha convertido en uno de los más lucrativos. El número de tarjetas en circulación alcanza los 43,87 millones de unidades, tres veces más en en 2000 y un 10,43% más que a principios de año según datos del Banco de España. En términos generales los españoles cada vez utilizan más la tarjeta como forma de pago (un 15,27% más de compras) pese a que sus comisiones de mantenimiento se ha elevado hasta una media de 30 euros.

En este punto conviene preguntarse ¿por qué seguimos ‘tirando’ de tarjeta? La respuesta en muchos casos es la necesidad pero en otros tantos la ignorancia. Al final se trata de la forma más fácil de conseguir dinero/crédito, aunque no la más recomendable desde un punto de vista financiero. No se trata de demonizar al dinero de plástico, sino de ser conscientes de los riesgos que implica para la economía familiar.

Las tarjetas de crédito son una herramienta para obtener crédito, es decir, para endeudarse. Aunque existen diferentes tipos de tarjetas, la más habitual es la del 100% del crédito dispuesto a mes vencido por la que se paga todo lo prestado a final de mes. El problema es que muchas personas tratan la tarjeta como dinero en metálico, cuando en realidad no lo es. Se trata de un ‘adelanto’ que después habrá que pagar. Ahí radica el gran negocio de este producto: cuando el cliente hace uso del crédito y empiezan a correr los intereses, por lo general mucho más elevados de los de un préstamo personal. Además, estos van creciendo con el paso del tiempo.

Desde un punto de vista de consumo, las tarjetas de crédito pueden incitar al descontrol, ya que fomentan el gasto. Es más difícil controlar los desembolsos en el momento, aunque al mismo tiempo faciliten el seguimiento de tus finanzas personales a través de los extractos.

Pero no todo son desventajas. Bien utilizadas, pueden ser un instrumento muy útil para salir de apuros puntuales ya que no dejan de ser un ‘préstamo gratis’ sin intereses durante el periodo de gracia. En muchos casos también permiten acumular ‘puntos’ para descuentos en tiendas o combustible e incluyen un seguro que las hace el mejor medio para pagar, por ejemplo, un viaje. Además, son una buena forma para controlar el presupuesto personal porque permiten desglosar todos los pagos efectuados con ella.

Al final, las tarjetas de crédito son una herramienta necesaria siempre que se utilicen de forma adecuada y, sobre todo, que no se sobrepase el límite de deuda que una persona es capaz de soportar.

¿Cuánto cuesta un hijo? Revise su presupuesto

El nacimiento de un hijo siempre es motivo de alegría excepto para el bolsillo. El impacto financiero de un bebé es enorme y no sólo por el gasto que genera, sino porque obliga a cambiar toda la política de gastos de la hasta ese momento pareja y ahora familia.

En cualquier caso la pregunta clave es ¿cuánto cuesta un hijo? Hay varios estudios sobre el coste concreto de un bebé durante su primer año de vida y aunque las cantidades varían de uno a otro, casi todos se acercan a la cifra de 6.000 euros (últimamente casi 7.000 euros) que marca el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Y es que los gastos fijos mensuales pueden acercarse a los 800 euros según el diario 20 minutos. Hay que invertir en pañales, leche, cremas… y un sin fin de productos que antes no figuraban en la lista de la compra.

Por categorías, la ropa de cama, el calzado, etc pueden llegar a suponer hasta 850 euros al año. No hay que olvidar que los niños crecen deprisa y esto obliga a cambios constantes. La alimentación es otro de los puntos fuertes con un gasto que alcanza lo 1.500 euros anuales. Tras unos primeros meses de lactancia materna hay que comenzar a comprar biberones, calienta biberones, estabilizadores y la propia comida (potitos, leche adaptada, verduras para las papillas…). Higiene y pañales suponen un coste superior a los 800 euros al año incluyendo termómetros, colonias, polvos talco, cremas hidratantes y toallas limpiadoras, entre otros artículos. El cuidado del bebé también suma mucho dinero a esta cuenta, ya que tras los cuatro meses de baja por maternidad hay que buscar soluciones como contratar un canguro (más de 12 euros la hora) o buscar una guardería (superan los 300 euros al mes) ya que no todos pueden recurrir a las incombustibles abuelas.

A todos estos gastos hay que sumarle los del equipamiento previo que incluyen la cuna, bañera, cochecito de paseo o silla para el automóvil, entre otros. Su coste es de 1.200 en el mejor de los casos, ya que sólo el carrito puede llegar a costar 600 euros más ‘extras’. No es de extrañar que muchas familias tengan que recurrir a un préstamo para hacer frente a estos desembolsos.

Sin embargo, al margen de los desembolsos puntuales un bebé trastoca todo el presupuesto familiar y cambia radicalmente la forma de gastar el dinero. Hay partidas de gastos que se incrementarán irremediablemente mientras que otras tenderán a menguar e incluso desaparecer.

La llegada de un niño implica un aumento del gasto en alimentación en cerca de un 20% y no sólo porque los productos para el bebé sean más costoso. El tiempo disponible para planificar la compra baja y con él su eficiencia. También es mayor el consumo eléctrico. Un nuevo miembro equivale a más lavadoras, agua caliente y luces encendidas en mitad de la noche. Y otro tanto se puede decir del gasto médico. El resto de partidas que requieren más dinero son ropa y calzado y una nueva, cuidado del bebé.

Para hacer frente a estos aumentos hay que recortar otro tipo de gastos pero nunca del que se destina a ahorro e inversión. Es decir, hay que reestructurar los gastos familiares. Por ‘fortuna’, un hijo implica una serie de responsabilidades que cortan de raíz algunos de los gastos más comunes y elevados de la vida en pareja empezando por la partida de ocio y tiempo libre (el ahorro aquí es impresionante). Salir a cenar, a tomar una copa o irse de vacaciones se convierten en actividades prescindibles durante los primeros meses de vida y una fuente de la que ‘tirar’ para cubrir el resto de gastos.

En términos absolutos, la supresión de la mayor parte de actividades de ocio (incluyendo adicciones como el tabaco) sólo sirve para cubrir un cerca de una cuarta parte del gasto generado por el nacimiento de un bebé. El resto deberá llegar por medio a través de una reestructuración del presupuesto o de préstamos bancarios.

Depósito 10 Plus de La Caixa

 El Depósito 10 Plus de La Caixa es uno de los productos financieros que han surgido dentro de la guerra por el pasivo entre bancos y cajas de ahorro. Esta batalla ha convertido a los depósitos en las estrellas dentro de las sucursales bancarias hasta el punto de que ocho de cada diez euros que huyen del mercado de fondos de inversión terminan contratando un depósito.

En concreto, el Depósito 10 Plus plantea una inversión a largo plazo por un periodo de 15 meses con un rendimiento fijo el primer mes del 10% nominal anual y un rendimiento variable al vencimiento. Este margen variable se compone del 100% de la suma de rendimientos mensuales del Eurostoxx 50 con un límite mensual del 1,5% y de la consolidación de las ganancias del mismo índice hasta un máximo acumulado del 5%.

El rendimiento financiero de este depósito es más bien limitado y su gran baza son los regalos que ofrece a su contratación. Estos varían en función de la imposición que realice el cliente y la tabla es la siguiente:

En términos generales se trata de un depósito rentable siempre y cuando el cliente quiera hacerse con el regalo en cuestión, ya que en el peor de los casos su rentabilidad ni siquiera superaría el IPC previsto para 2008. Sin embargo, la previsible evolución favorable de las bolsas de aquí a año y medio puede deparar grandes beneficios superiores al resto de depósitos.

¿Cuántas pesetas vale un euro en 2008?

En los últimos meses varios países han reabierto el debate sobre la conveniencia de mantener el euro como moneda. Aunque España no está entre ellos, es bastante frecuente oír voces contrarias a la moneda única. En el fondo, la mayor parte de las críticas tienen que ver con la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y el aumento implacable de la inflación. Ambas están más que relacionadas, ya que las decisiones del organismo europeo buscan principalmente moderar la subida del IPC.

Desde la entrada en vigor del euro en la tasa de inflación en España ha subido un 25,2% según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es decir, la vida cuesta un 25,2% más o el dinero un menos. Y es que el dinero pierde valor con el paso del tiempo debido a los efectos de la inflación. Por eso, seguir calculando el valor del euro sobre la equivalencia inicial de que un euro son 166,386 pesetas no es del todo real. Entonces, ¿cuántas pesetas vale ahora mismo un euro?

A efectos de consumo los españoles tienden a equiparar el euro a las antiguas 100 pesetas. Así, para comprar un artículo que antes costaba 100 ptas, ahora es necesario un euro o 166 ptas y quienes auguraban que las tiendas ‘Todo a 100′ terminarían siendo ‘Todo a un euro’ en lugar de ‘Todo a 0,60′ apenas tuvieron que esperar 3 años para ver sus predicciones cumplidas. Esto supone una depreciación del precio del dinero cercana al 70%. Este es el cálculo que realizan la mayoría de consumidores y es precisamente esta comparación lo que hace que surjan todo tipo de críticas hacia la moneda única y la inflación oculta o IPC real surgida desde su entrada en vigor.

La página del INE ofrece una herramienta para actualizar una renta muy útil para determinar cuánto vale el dinero con el paso del tiempo. Así, lo que con la entrada en vigor de la moneda única costaba un euro ahora cuesta 1,25 euros. Si aplicamos este baremo a la equivalencia euro-peseta, tendremos que ahora mismo un euro son aproximadamente 208,31 pesetas. Aunque el cálculo es erróneo desde un punto de vista teórico (como hemos comentado el dinero pierde valor, no lo gana), sirve para ilustrar como podrían calcularse algunos cambios y sobre todo lo difícil que es comparar precios con el paso del tiempo. Básicamente indica el porcentaje de más (25,2%) que una persona debería ganar para mantener su poder adquisitivo. Así, por cada 166,386 pesetas que antes percibía un trabajador ahora debería percibir 208,31 ptas. Por eso se dice que el euro se ha convertido en la antigua moneda de 100 ptas.

La comparación todavía es mucho más llamativa si se utiliza el llamado IPC Real o si se tiene en cuenta la inflación oculta. Existen infinidad de ejemplos como el 1,2 euros que cuesta ahora un café frente a las 100 pesetas antiguas en el peor de los casos o la brutal subida hasta hace bien poco del precio de los pisos. Una buena forma de saber cómo ha perdido valor el euro o por qué ahora ya no equivale a 166, 386 ptas es viendo que se puede comer hoy por un euro. La respuesta da mucho que pensar.

Buscar Noticias

Consigue la revista de Dinero Experto