Publicado por Jose Trecet - 19/06/08 a las 02:06:53 pm
El actual panorama crediticio está pasando factura a muchos inversores ligados a un préstamo hipotecario. Ya no sólo es que los bancos hayan endurecido las condiciones del crédito, sino que con las subidas del Euribor la cuota mensual se ha disparado en muchos casos hasta límites prácticamente insostenibles. Ante esta situación hay que ser imaginativo para encontrar soluciones que abaraten esa factura crediticia.
Algunas de estas soluciones pueden pasar por alargar el plazo de la hipoteca, subrogarla, préstamos entre particulares, reunificación de deuda… Las opciones son varias y una de las que está tomando fuerza en los últimos meses es la de contratar una hipoteca multidivisa o hipoteca en divisa. En líneas generales puede definirse como un préstamo que se contrata en una moneda diferente al euro. Sin embargo, conviene ir un poco más allá y explicar exactamente en qué consiste y cómo funciona.
Las hipotecas en divisas tratan de aprovechar los tipos de interés y la cotización de monedas que se prevé que pierdan valor frente al euro. En realidad, la casa se paga en euros, pero el préstamo contrata y se paga en otra divisa, que generalmente suelen ser yenes o francos suizos, aunque las opciones son tantas como monedas hay en el mundo. Al contratar la hipoteca en otra moneda, el interés ya no lo marca el Euribor, sino el Libor de esa moneda. En cierta forma es como pedir un préstamo con menos intereses.
Hay que tener en cuenta que las hipotecas multidivisas suponen un riesgo añadido sobre las hipotecas tradicionales. Y es que además de a las posibles subidas del índice de referencia, también están expuestas a los cambios de cotización de la moneda seleccionada. Así, si el Libor sube o baja también lo hará la cuota mensual (como ocurre con el euro) pero es que en este caso también variará si la divisa cambia su cotización, algo que ocurre a diario.
En este sentido, si la divisa elegida sube un 5% la deuda aumentará en 10.000 euros para una hipoteca de 200.000 euros en un sólo día. La mejor forma de verlo es con un ejemplo concreto. Su pongamos que contratamos una hipoteca en yenes por valor de 100.000 euros a un cambio euro yen de 150 (es decir, por cada euro recibimos 150 yenes). En este caso nuestra deuda sería de 15.000.000 yenes. Si la moneda japonesa se apreciase y subiese su valor, por ejemplo a los 125 yenes por euro, la deuda subiría y pasaríamos a deber 12.500.000 euros. Claro que también puede darse el caso contrario.
Además, como el pago al banco se hace en euros, la cuota mensual varía cada mes, lo que dificulta la planificación financiera. Para calcular esta cuota, donde además se incluyen diversas comisiones lo mejor es acudir a uno de los múltiples simuladores de hipotecas multidivisa que hay en internet.
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